Recientemente fue presentado el virtuosísimo Cuarteto de Cuerdas Avalón, contratado por la Asociación Nacional de Conciertos para su IV Concierto de la Temporada 2000, el cual fue patrocinado por la firma bancaria HSBC en exclusividad. Este cuarteto de cuerdas viene avalado como uno de los cuartetos jóvenes (su origen data de 1995) más sobresalientes de Estados Unidos de Norteamérica, poseedor de varios importantes premios, entre otros, Gran Premio de Música de Cámara Fischoff y del Festival de Música de Cámara de las islas del Cabo (Concert Artists Guild, "99).
Una de las características sobresalientes de un cuarteto bien elaborado es la homogeneidad sonora entre los cuatro instrumentos, de forma tal que el sonido emanado de dicho cuarteto pareciese no "salir" de cuatro instrumentos con diferentes "timbres" sino de uno solo donde, el sonido de la cuarta cuerca del primer violín asemajarse al sonido medio de la viola, o el del violonchelo sonando en las últimas posiciones, podríamos compararlo al sonido del segundo violín sonando en la primera posición sobre la primera cuerda (mi).
Klaus Adam, (q.e.p.d.), cellista del connotado Cuarteto Julliard, nos comentó hace tiempo que, el Cuarteto de Cuerdas debe dar principio por los propios instrumentos, dado que, uno de los basamentos de este grupo camarístico debe ser la igualdad tímbrica o, al menos su aproximación entre estos.
El cuarteto de cuerdas Avalon posee esta virtud. Esto, más el excelente desempeño músico-instrumental de los cuatro jóvenes hicieron que el concierto resultase un real éxito.
MFueron cuatro las obras expuestas en el concierto, una mejor que otra. Comenzando por Serenata Italiana de Hugo Wolf (1860-1903). Las "cuerdad al aire" del primer violín dan comienzo a la obra siendo la "voz" cantante. Buenos dúos de violines y viola, excelente el pasaje recitativo del violonchelo. Buen sonido sin opacar la armonía de sus compañeros.
Maurice Ravel (1875-1937), fue el segundo autor que el Cuarteto Avalon interpretó, siendo el Cuarteto en Fa Mayor. Destácanse en este Cuarteto los solos de violín y viola, magnífico segundo violín (primer movimiento). Excelente pizzicato de todo el cuarteto (segundo movimiento muy rítmico y vivo). Hermoso solo del primer violín con "sordina". El tercer movimiento (muy lento), pudimos destacar buenos acentos y la caliad sonora a pesar de las sordinas. El cuarto y último movimiento del único cuarteto de cuerdas de Maurice Ravel (1902), fue el colofón del Cuarteto Avalon.
Pasando el Intermedio, los cuartetistas nos ofrecieron, de Johannes Brahms (1822-1897), Cuarteto en La menor, Op.51, No. 2. Perfectas octavas del primer y segundo violines. Perfecta unión de violín primero y viola en el último Allegro final.
Después de los aplausos del público que quería más del Cuarteto de Cuerdas Avalon, estos decidieron dar un "bis" que fue ampliamente ovacionado.
Otro Si Digo: No obstante hacer referencia, inclusive en el Programa de Mano, de mantener apagados los celulares., "beepers" etc., a algunas personas se les olvidó apagar aquellos...