Muchos niños muestran pocos deseos de comer durante los primeros días y es perfectamente normal que pierdan un poco de peso.
También es muy común que hacia el tercer día de vida presenten un ligero color amarillento en la piel, se llama ictericia y se debe, entre otras cosas a cierta inmadurez de su hígado. Suele desaparecer con medidas generales alrededor de la primera semana de vida.
En los casos de que la pigmentación sea importante será necesario que el médico lo evalúe.
Si el bebé es prematuro, casi siempre necesitará atención especial en un hospital, un prematuro pesa alrededor de 2.5 kilos o menos y tal vez requerirá incubadora para controlar mejor la temperatura de su cuerpo. Una vez que gana peso puede salir de ella; sin duda el bebé se beneficiará más del calor, afecto y de la leche de su madre.
Los músculos del cuello del recién nacido son débiles, por eso al sostenerle, la cabeza y la espalda siempre deben apoyarse en el brazo y en la mano.
Generalmente no podrá mantener la cabeza levantada hasta el 3er. o 4o. mes.
El bebé debe sostenerse con cuidado pero deberá permitir el libre movimiento de piernas y manos.
La mayoría de los recién nacidos dormirán la mayor parte del día.
Aquellos que reciben suficiente alimento y no tienen problemas digestivos suelen dormir más entre comidas, despertando sólo por breves períodos.
Otros pueden permanecer despiertos por periodos de tiempo más prolongados sin problema alguno. En cualquier caso, es conveniente permitir que el bebé determine cuánto sueño necesita.
Cuida de tu bebe
En sus primeros días, el bebé comenzará a adaptarse a su nuevo ambiente, aunque parezca que sólo tiene energías para dormir.