La belleza de los senos depende en gran parte de la piel que los envuelve. Dediquémosles cinco minutos diarios para lograr una limpieza e hidratación espectacular.
Ayúdate exfoliando tus senos dos veces por semana con un producto rico en sustancias suavizantes junto con un jabón 100% natural que puede ser de coco, pétalos de flores, miel, neutro o avena. También hay elaborados con aceite de cártamo o el jabón Alepo a base de aceite de oliva y laurel.
Aplícalo con un suave masaje sobre la piel húmeda sin tocar el pezón al terminar. Sácalos muy delicadamente para alisar la piel y quitar las impurezas.