El cuerpo es nuestra pertenencia más valiosa y, a menos que sintamos un profundo respeto hacia él y hacia nuestra persona, nunca lo cuidaremos como se merece. Sin ir más lejos, el mero de hecho de sentir amor ya refuerza el sistema inmunológico. Todo lo que podemos hacer para cuidar nuestro cuerpo es placentero. No hay sacrificio ni dolor. Si no, da una ojeada a las propuestas que hemos preparado. Para hacer una dieta sana es conveniente eliminar la proteína animal y substituirla por soja, legumbres, seitán o tofu.
Prueba de hacer ayuno de vez en cuando, para limpiar y ajustar las funciones bioquímicas.