El consumo entre los singapureses de pastillas para adelgazar ha caído en picado después de que uno de estos productos llevara al borde de la muerte a una popular actriz de televisión cuyo drama fue seguido por los habitantes de la ciudad.
De momento, la empresa que fabrica en China la medicina adelgazante "Slim 10", supuesta causante del fallo hepático de la actriz Andrea de Cruz, la ha retirado del mercado y reembolsará el precio de cada pastilla devuelta.
La fabricante del producto, que se sospecha es el origen de otros 13 casos de hipertiroidismo, hipertensión y problemas cardíacos, reconoció haber vendido en seis meses 20,000 frascos de 120 cápsulas a un precio ligeramente inferior a un dólar (1,11 euros).
La Autoridad de Ciencias de la Salud había obligado a detener la venta y a retirar los frascos del mercado tras detectar que contenía fenflurima, una sustancia prohibida que no figura en el prospecto y fue descubierta tras investigarse varias denuncias.