Los pies son el soporte de nuestro cuerpo, sobre ellos recae una "gran" responsabilidad, por esa razón deben prestarle especial atención y brindarle los cuidados necesarios para su buena salud. Uno de los problemas más comunes de los pies, son la uñas encarnadas. La causa más común de las uñas encarnadas, es el corte inapropiado. Adicionalmente puede ser la herencia, lesiones, y los zapatos ajustados.
El Dr. Ricardo Bullen de la Clínica Dermo Quirúrgica, indica que las uñas encarnadas son el resultado del crecimiento inapropiado del borde de la uña y su aproximación a la piel que le rodea. La mayoría de los casos ocurren con la uña del dedo gordo. Cortándolas demasiado cortas o pegadas, redondeando el borde, o simplemente excavando con una tijera la uña, se pueden producir a menudo dolores y lesiones al borde de la uña. Enrojecimiento de la piel, presencia de pus, dolor o la presión localizada son señales de uñas encarnadas, irritación de la piel e infección asociada. Estos síntomas unidos hacen imposible llevar un zapato cerrado.
Comenta además que el uso de un buen corta-uñas que sea recto, es esencial. Los instrumentos encorvados y el uso de las tijeras aumenta la tentación de cortar demasiado y redondear las uñas, ayudando así a que se encarnen en la piel. El borde de la uña se corta recto para permitir el crecimiento apropiado y para evitar el choque con los lados y esquinas.
QUE SE PUEDE HACER
Las áreas de irritación, dolor y sensibilidad, pueden tratarse sumergiendo el pie o el dedo del pie en una cubeta de agua caliente con 1/4 de taza de sales de Epsom (disponible en las farmacias) durante diez minutos, dos veces por día, hasta que se resuma la condición o el doctor lo aconseje.
La administración tópica de una crema de primeros auxilios o antibióticos puede ser beneficiosa. El uso de zapatos más anchos le ayudarán a pasar el día más cómodamente. Estas simples medidas pueden aliviar el dolor e invertir el curso de la infección local. Si el progreso es lento o la condición empeora, llame a un especialista (podíatra) y evite demorar su visita para evitar complicaciones.
CUIDADO MEDICO
Su podíatra evaluará el nivel de cuidado requerido para tratar su condición individual. Las consideraciones de edad, el estado de salud, la circulación de los pies, la diabetes, la uña encarnada recurrente y severidad de la condición, influirán en la decisión que hace el podíatra. En la condición simple, su doctor puede prescribirle unas aplicaciones de remojos de sales de Epsom, con el recorte de la uña, sin afectar el borde de la misma. Más frecuentemente, la aplicación de anestesia local a la base del dedo del pie es requerida para permitir al podíatra aplicar los primeros auxilios. Una vez que el dedo del pie esté dormido, el borde de la uña se corta cuidadosamente, eliminando inmediatamente la presión y permitiendo quitar el tejido infectado y el líquido. En algunos casos, una muestra del líquido de la uña debe ser analizado en el laboratorio para ver si es de tipo bacteriano y poder indicar el antibiótico adecuado. Para terminar el tratamiento, se requerirá elevar el pie, andar con zapatos sueltos y la valoración individual del podíatra.
EL LEVANTAMIENTO DE LA UÑA PERMANENTE Y PARCIAL
Una uña encarnada persistente o recurrente, puede ser eliminada con un tratamiento adicional a la raíz de la misma. Con la ayuda de anestesia local, el borde de la uña es removido del área de la cutícula. Una pequeña aplicación y cauterización química se aplica al área de la raíz. Una venda de gasa pequeña se aplica al dedo del pie hasta la mañana siguiente. El seguimiento involucra los baños diarios en agua de sales de epsom por un término de siete a diez días. En la mayoría de los casos, el borde de la uña no vuelve. Para la incomodidad debe tomar un analgésico que el especialista le recomiende.
¿QUE HAY CON LOS JUANETES?
Los juanetes son una deformación en la articulación del dedo gordo del pie. En su formación intervienen factores hereditarios, estéticos y patológicos. Su formación es gradual, el calzado convencional junto a la inflamación y el dolor, hacen insoportable una vida normal. El uso de un calzado adecuado, soportes plantares (plantillas ortopédicas) en conjunto con ejercicios, pueden retrasar su agravamiento. La solución definitiva es la quirúrgica; existen distintos procedimientos quirúrgicos, y éste dependerá de la edad y del grado de desviación del dedo gordo del pie del paciente. Casi todas se pueden hacer en la propia consulta con anestesia local.