El plomo es un componente químico contaminante, pesado, que en proporciones altas de exposición se aloja en la sangre de las personas y definitivamente provoca daños serios al ser humano, sobre todo en los niños, afectándolos con problemas de aprendizaje, reducción de crecimiento físico, hiperactividad, malfunción del oído y hasta lesiones del cerebro, que en niveles muy altos puede causar ataques epilépticos, estado de coma e incluso la muerte.
Así lo explicó a este medio, Zurenaika Alain, ingeniera industrial de la Sub dirección General de Salud Ambiental del Ministerio de Salud, entidad que en coordinación con la Refinería Panamá, busca disminuir la incidencia de plomo en el medio ambiente panameño.
Se explicó que el plomo que afecta a las personas procede, principalmente, de las pinturas que contienen compuestos de plomo, de la gasolina, de las estaciones de servicio, del polvo del suelo, de los alimentos y del agua.
Pablo Harris, coordinador de mantenimiento de Refinería Panamá y actualmente coordinador del programa de eliminación de plomo en la gasolina, señaló complacido que de acuerdo a lo planificado, la refinería deberá estar libre de plomo a mediados del próximo mes de septiembre, lo que no significa que las estaciones de servicio también lo estén, porque ellas están iniciando el proceso de eliminación en sus tanques y bombas, de manera de que a más tardar a finales del mes de noviembre, ya estén libres de plomo, permitiéndoles entrar al año 2002, solamente con productos sin plomo.
La Ley 36 del 1996, que establece los parámetros para la eliminación de plomo en gasolina y el Decreto 255 de diciembre de 1998 que reglamenta cómo eliminar el plomo, prohibe que se venda en el país algún tipo de productos que contengan el componente químico plomo, a partir del 1 de enero del 2002. De tal manera que, afortunadamente, la refinería se ha adelantado a la fecha tope.
Y es que según Alain, Panamá era el único país de Centroamérica que no había eliminado la gasolina con plomo.
Según un informe del Ministerio de Salud, los niños expuestos al plomo tienen mayores riesgos de convertirse en delincuentes, por conductas agresivas. El informe indica además, que "los niños todavía no nacidos y hasta la edad preescolar, son los más vulnerables a estas intoxicaciones, debido a que durante el desarrollo embrionario se está formando el sistema nervioso y es la época en que pueden ser más afectados. También se debe a que los niños pequeños, juegan y chupan objetos sucios y sus sistemas digestivos absorben con mayor facilidad los metales tóxicos". Las investigaciones han demostrado que los tejidos blandos de los niños (cerebro, riñón, hígado y huesos), aún en proceso de desarrollo, absorben un 50% del plomo, mientras que la tasa de absorción en los adultos es de un 20%.
Sin embargo, en los adultos también el plomo produce enfermedades cardiovasculares y problemas de presión alta, enfermedades respiratorias, además de mareos, náuseas, vómitos, fatiga, dolores musculares y sordera, entre otras molestias.
El Ministerio de Salud asegura que el exceso de plomo en el cuerpo humano puede solucionarse con medidas higiénicas y dietéticas, sobre todo con la ingesta de alimentos ricos en hierro y calcio.
El señor Harris explicó que todos los vehículos pueden utilizar gasolina sin plomo y aseguró que los motores no van a sufrir daño. Sin embargo, aclaró que las personas que tiene vehículos anteriores al año 1975, tendrán que invertir un poco más en el mantenimiento de sus vehículos, de manera que no sufran daños al no utilizar productos con plomo para los que fueron diseñados sus motores. "Desde el año 1979 hasta el momento, todos los carros que se han introducido al país, tienen convertidor catalítico", dijo Harris y explicó que la gasolina sin plomo permite el ahorro del combustible y la mayor durabilidad en los pistones y anillos del motor, así como el aceite y el tubo de escape de los vehículos automotores en general.