Es fácil darnos cuenta que muchas personas que no responden a los cánones de belleza y atractivo físico aceptados por la sociedad, pueden tener un encanto personal y una capacidad de seducción mucho mayor que otros, bellos en apariencia, pero sosos o antipáticos en el trato.
Cada uno de los que viven en este planeta tienen la oportunidad de pulirse y mejorar tanto en apariencia como en comportamiento, para eso fueron inventadas ciertas reglas de urbanidad que rigen a la humanidad, los gestos y la postura que adoptamos en público dará mucho de que hablar de lo que somos y el grado de conocimientos que tengamos de las mismas reglas.
AL ANDAR
Caminar con elegancia: es uno de los atributos fundamentales de una persona con estilo. Produce una imagen negativa ver a algunas personas caminando con los hombros caídos, el cuerpo echado hacia delante, con zancadas demasiado largas o con otros vicios gestuales. Cuando ande, hágalo con resolución. Usted debe dar siempre la sensación de que se dirige a un destino concreto. La postura de nuestro cuerpo debe tender siempre a la comodidad y a la tranquilidad. De modo que transmita una imagen sin tensiones ni rigideces (olvidarse de los "tics").
AL SENTARSE
El estilo se pone también de manifiesto al sentarse; como norma general, y salvo situaciones de mucha confianza, no debemos hundirnos en la butaca. Lo correcto es mantener la espalda recta contra el asiento. Muchas señoras unen instintivamente sus rodillas al sentarse, sobre todo si llevan faldas cortas. En todo caso tanto hombres como mujeres, deben evitar cruzar las piernas con posturas muy aparatosas o enseñando a los demás la suela de sus zapatos.
AL LLEGAR
No permanezca quieto con una mano en la cadera, quien la adopta pone en el acto a la defensiva a las personas presentes y les induce a manifestar una reacción negativa. (esta postura nos recuerda, en muchos casos, a la madre regañando a su hijo). No se quede mirando al suelo cuando llegue al umbral de la puerta de un despacho. Dará la impresión de que no tiene nada que hacer allí, y que anda perdiendo el tiempo.
EN LAS ESCALERAS
Cuando suba una escalera mantenga la espalda recta. No la incline hacia delante ni se agarre a la barandilla para ayudarse a subir. Si tiene que agacharse para coger una cosa del suelo, doble las rodillas, de modo que su cuerpo descienda verticalmente. Dar golpecitos con el pie en el suelo, mientras habla, denota nerviosismo, impaciencia...
LOS OJOS
La cara suele ser la primera parte de la otra persona a la que miramos y los ojos. Las personas que como complemento a su vestido luzcan lentes de sol oscuros (de los que los ojos no se ven), deberán quitárselos cuando saludan o hablan con otra persona.
OTROS GESTOS INCORRECTOS
Es una falta de elegancia absoluta: hurgarse la nariz u orejas en público, comerse las uñas, bostezar y rascarse. Los accesos de tos y estornudos, como son inevitables, se admiten con normalidad siempre que, al menos, se dirija la cara a otro lado y preferiblemente se utilice un pañuelo como protector. Si estamos con otras personas será suficiente decir "perdón" o esbozar un gesto de disculpa.