El sesenta y cinco cumpleaños de la princesa Margarita, la menor de las hermanas de la reina Beatriz, congregó (en Apeldoorn, ciudad donde reside) a la Familia Real holandesa casi al completo. La homenajeada, con una original falda con plumas, que imitaba la colorida cola de un pavo real, y una chaqueta tornasolada en los mismos tonos verde azulados, asistió a la representación de un ballet en el teatro de la localidad de Apeldoorn.
Finalizado el espectáculo, la princesa Margarita brindó con champán.