El fotógrafo argentino Daniel Mordzinski, afincado en París tras haber vivido en distintos puntos de Oriente y Europa, lleva cierto tiempo (desde finales del año 1997) exponiendo en diversos países (Argentina, México, España), durante la feria del libro local correspondiente, una serie de retratos fotográficos de quienes él considera los escritores más representativos de la literatura española e hispanoamericana actual (aunque también incluye a los escritores de lengua lusa Jorge Amado, José Saramago, Lidia Jorge y Urbano Tavares Rodrigues), que han vivido o viven en ambas o en alguna de las 2 orillas del Atlántico (Europa o América).
Estos retratos le han permitido constatar, según sus propias palabras, que "cada foto es un salto hacia lo desconocido, en el que factores imprevisibles modelan y matizan una identidad." Imprevisible, aunque sin duda única, es la identidad que reflejan escritores de la talla de Jorge Luis Borges, cuyo retrato de claroscuros capta su imagen en perfil y deja entrever no obstante su característica mirada ciega, que parece siempre clavada en aquellos mundos laberínticos y de reflejos múltiples que creó.
Entre los españoles que ha elegido Mordzinski figuran (entre otros) nombres tan variopintos como el de la popular Corín Tellado, el recién fallecido (en octubre del pasado año) Rafael Alberti, el Nobel Camilo José Cela, el singular Bernardo Axtaga, Antonio Muñoz Molina y los escritores/periodistas Rosa Montero y Arturo Pérez Reverte. Sin embargo, no incluye a, por ejemplo, Javier Marías o, a nuestro juicio, la indispensable en cualquier antología de este tipo Almudena Grandes, pero sí a José Manuel Fajardo, cuya obra es probablemente bastante menos conocida que la de Marías o la de Grandes.
De Latinoamérica también hace Mordzinski una selección muy personal, en la que destacan los argentinos Julio Cortázar (en un retrato fechado en el año 1982), Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato, los uruguayos Eduardo Galeano y Mario Benedetti, y del boom latinoamericano el Nobel Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Augusto Roa Bastos y Guillermo Cabrera Infante.
En la elección de Mordzinski de lo que podría catalogarse talentos latinoamericanos más jóvenes o recientes incluye a Zoé Valdés, cuya obra, con clara influencia de la literatura francesa (concretamente Proust), probablemente debido a la residencia permanente en París de esta cubana, continúa cosechando éxitos e incrementos de venta, sobre todo en Europa, especialmente la novela que resultó finalista del Premio Planeta 1996, Te di la vida entera.
Mordzinski incluye también entre estos valores más jóvenes al peruano Jaime Bayly, autor de No se lo digas a nadie, que se ha convertido en un best-seller probablemente más por su temática que por su estilo literario (aunque no obstante ha merecido el elogio del propio Mario Vargas Llosa), y que ha roto esquemas y prejuicios no sólo en nuestra más bien conservadora Latinoamérica, sino también en países europeos como España, en que gran parte de su población, a pesar de su famoso destape por allá por los años posteriores a la muerte de Franco, aún sigue considerando a la homosexualidad un tema tabú.
Lo más interesante de esta exposición itinerante de Mordzinski para nuestro país es la inclusión de la varias veces ganadora de nuestro Premio Ricardo Miró, Rosa María Britton, que aparece retratada en grupo junto a la escritora nicaragüense Gioconda Belli y las costarricenses Ana Cristina Rossi y Ana Istarú.
Suponemos que cualquier elección o antología no puede nunca resultar del gusto de todos y que no es tarea nada fácil, ya que se pueden realizar omisiones o inclusiones a veces arbitrarias, pero en todo caso la recopilación de este fotógrafo argentino de retratos de escritores de lengua hispana (y lusa), en que definitivamente no han faltado nombres fundamentales de creadores que han demostrado con creces un talento de relevancia universal, permanecerá con el tiempo como un testimonio imprescindible.