Recientemente el futbolista David Beckham viajó a Sierra Leona, África, como embajador de la Unicef y allí conoció la miseria en la que viven miles de niños.
El viaje se dio bajo estrictas medidas de seguridad: "Llegó el viernes para constatar nuestro trabajo sobre el terreno. Le presentamos programas de lucha contra la mortalidad infantil en el norte del país, cerca de Kabala", dijo Alison Parker, portavoz de la Unicef.
El jugador del Los Ángeles Galaxy fue a varios sitios del país en donde se realizan tratamientos contra el paludismo, enfermedad que cada año mata a 800 mil niños de cero a cinco años en el África subsahariana.
El deportista encontró un momento durante la visita para hacer lo que mejor sabe y se divirtió jugando al fútbol con algunos de los residentes de Freetown.
David compartió con los niños y las imágenes que se captaron fueron muy emotivas.