Los hijos crecen y sus necesidades cambian, entre ellas están el tener que adaptar el dormitorio que los acompañó durante su infancia en uno para adolescentes, tarea que puede sonar complicada para muchos. Sin embargo, con algunos consejos, lograrás que esta transformación sea económica y rápida.
Empieza en las paredes removiendo los viniles decorativos infantiles. Puedes elegir un nuevo color o cambiar de vinil por uno más juvenil.
Si tienes muebles y cama de madera en el dormitorio, reutilízalos con un acabado diferente, como la técnica wash o el acabado en pátina.
Enmarca algunos pósteres, fotos familiares o con amigos para darle un toque personal. Pon los juguetes más representativos de su infancia en una repisa a modo de colección.
Coloca los artículos electrónicos según disponibilidad de dormitorio, las computadoras pueden ir en un escritorio junto a los altavoces y otros dispositivos.
Usa un estante de exhibición o librero para artículos como trofeos de deportes u objetos personales.