El hombre de hierro está en Panamá. "Ironman", el mítico superhéroe de los años 60, regresa para poner un alto a la venta legal e ilegal de armas que solo sirven para destruirnos.
Pero en esta versión viene con nuevas herramientas, que le permiten volar más rápido que un cohete.
En el pre-estreno de esta cinta, decenas de panameños se dieron cita en Cinepolis, y no hubo un momento para parpadear ya que la trama los mantuvo entretenidos de principio a fin.
Trama:
Como máximo mandatario de Industrias Stark, Anthony Edward "Tony" Stark crea un gigantesco grupo multinacional de armamento, y es muy hábil en los negocios.
Pero su vida cambia bruscamente cuando es secuestrado durante el lanzamiento de una de sus últimas innovaciones en Afganistán. Los criminales pretenden obligarle a construir un arma de gran poder destructivo.
En lugar de eso, Stark desarrolla y fabrica un revolucionario traje metálico a modo de armadura mientras está cautivo. Con su ayuda logra escapar y regresar a su casa. Su siguiente misión es perfeccionar el traje y lanzarse a luchar contra lo que resulta ser una conspiración de dimensiones globales, en donde está metido su más leal colaborador, quien le hará la batalla e intentará matarlo ya que aspira quedarse, con ese traje de hierro.
Gracias a la ayuda de su asistente Virginia ‘Pepper’ Potts, Tony encontrará una manera de escapar pero en el intento podrá perder la vida.
Del filme:
Los efectos especiales de esta trama son impresionantes, aunado al derroche de lujo y autos de sus protagonistas.
La pregunta es: ¿Si la historia es basada en el comic qué la hace tan atractiva? Según la agencia EFE, la clave está en su protagonista.
Dicen que la "adicción a las drogas, ingresos habituales en prisión y amplias temporadas en centros de rehabilitación fueron, durante años, parte de la rutina de Robert Downey Jr., la misma que lo llevó a ser el actor idóneo para encarnar desde hoy a "Iron Man", el más rebelde de los superhéroes.
Con ello Iron man se está tomando todas las salas de cine a nivel mundial, al punto que no sólo los niños están fascinados con el filme.