Variedades

De mensajero de redacción a dueño de un semanario


El Panamá América

"He hecho periodismo toda mi vida, desde los 15 años. Era un "copy boy", un mensajero de los reporteros y periodistas. Me gustó... No quería seguir yendo a la escuela y me interesó el periodismo".
Esto fue hace casi medio siglo. En Adelaide, al sur de Australia, de donde es oriundo Teodoro James, dueño y editor de El Boletín, The Bulletin, semanario bilingüe (español-inglés) sobre el mundo naviero y temas marinos en general, que circula en Panamá desde hace 20 años.
La suya, es una interesante historia que incluye una amplia experiencia en el ejercicio del periodismo como reportero, corresponsal y editor. Ha trabajado en los Estados Unidos, Sudamérica y Panamá. En Panamá, en El Panamá América (sección de inglés -The Panama American), La Estrella de Panamá, Focus on Panamá y The Bullelin. Pero, conozcamos sus vivencias y trayectoria relatadas por el mismo, mientras degusta un cigarrillo, que junto con el periodismo, Panamá (de la que está enamorado), una copita de vino de vez en cuando y la buena lectura constituyen sus debilidades. Aunque, admite, "también me gusta jugar con el Intenet. Pero, "ser periodista es lo más importante para mi", enfatiza.

PEREGRINAJE TRAS LA NOTICIA
"Mi primer jefe fue Rupert Murdoch-hoy día dueño del periódico Times de Londres y la cadena Fox de televisión. El era un muchacho 5 años más viejo que yo. Su primer periódico lo heredó de su padre. Era un joven muy tolerante y de un gran sentido del humor. Recuerdo que sucedió que una vez yo como muchacho mensajero tenía que llevarle su sandwich y su café, un día iba a hacerlo cuando me enredé en la alfombra y todo cayó al suelo y él en vez de reprenderme se rió del suceso. Allí permanecí un par de años más".
"Me gustan los barcos", dijo. Cuando trabajaba en The News, el jefe de redacción lo mandó al puerto a ayudar a los periodistas. Así fue como aprendió mucho de periodismo. Y como libar cerveza de los periodistas mayores.
"Boyd Davies era excelente periodista. Ese señor me enseñó periodismo. Hasta que el sindicato de periodistas de Adelaide se quejó de que ¿cómo pueden tener un mensajero trabajando como periodista? . Tuve que aprender taquigrafía y estenografia. Me vi obligado a ir a la escuela por eso. Varias veces a la semana en la noche tenía que ir a la escuela. Era un martirio, decía: ¿qué somos, secretarias o periodistas?"
Sin embargo, como todo joven que anhela mejores horizontes y tiene una vida por delante, se lanza a la aventura. Fue así como partió de Australia, como la mayoría de los periodistas de Fleet Strect- Londres, (que viene siendo la calle equivalente a Wall Street en Nueva York).
"Salí en un barco para Nueva York en 1962 y cuando pasé por Panamá el Puente de Las Américas estaba por la mitad. Llegamos a Colón y bajé en Colón con los marineros. Me gustó Colón. Era la primera vez que viajaba fuera de Australia. Seguí a Nueva York. Trabajé en Nueva York para la agencia de un periódico australiano, Sydney Daily Telegraph, que dirigía Frank Packer. Allí estuve seis meses".
Sí, Frank Packer, el primer australiano que trató de ganar Copa de Las Américas de Yates en 1962. "Todas las noches tenía que ir a recoger los resultados de la carrera de yates o The New York Herald Tribune.
También trabajó en Nueva York con The New York Herald Tribune que dirigía Daymon Runyon Jr., quien era hijo de un experto en escribir sobre la mafia de los Estados Unidos. Hasta participó en una huelga de tipógrafos.
"Compartíamos apartamento con otro periodista australiano y un periodista argentino de La Nación de Buenos Aires, quien me dijo: "Tú tienes que conocer mi país. Y decidimos viajar a Sudaméríca. Empezamos en Brasil".
Conoció a Dewit Wallare un estadounidense, quien era el dueño de The Readers Digest. Cuando supo que él iba a viajar por esta región contrató sus servicios profesionales, le dio un 4x4 para que se movilizara y el Sr. James y sus buenos colegas empezaron a escribir artículos para la revista.
"En esto estuvimos durante un año. Cuando regresé a Nueva York el Daily News había absorbido al Daily Mirror y había muchos periodistas en la calle. Y me dije: "regreso para Australia o me voy para Europa. Los demás tenían trabajo garantizado, yo no. Y recordé que en mi viaje de Australia a los Estados Unidos en un barco escuché hablar de un hombre que era editor de El Panamá América en inglés, Ted Scott y fui a hablar con él y me preguntó si quería trabajar en el periódico y le dije: "¡Cómo no!".
Esto fue en 1963. "Hice buenos amigos allí. Trabajé con David Constable, J. J. Harrison, Conrado y otros panameños incluyendo a nuevos amigos New Zelandeses, Australianos y un inglés. Hicimos el The Panama American, diariamente".
"A Cristóbal Sarmiento y Ricardo Lince también los conocí allí y hasta hoy día son muy buenos amigos míos. En ese entonces el director era Jorge Illueca. También conocí a Doña Rosario Arias de Galindo, Gílberto Arias, Harinodio Arias y Roberto Arias.
Sobre Don Harmodio Arias, el Sr. James manifestó que: "Era un verdadero caballero del tiempo antiguo como lo era Don Alejandro Duque de la Estrella de Panamá. Siempre tengo nombres de antiguos y viejos caballeros en mi memoria. Allí laboré por un año y me cambié para La Estrella de Panamá, cuando Ricardo Bunting era el director. Hoy día su hijo es mi dentista", expresó.
"Luis "Lucho" Noli fue el jefe de redacción en inglés y fuimos grandes amigos hasta su lamentable fallecimiento. Alejandro Duque que era uno de los directores de La Estrella, era un caballero de verdad. Nunca me olvidaré de él. El andaba con su sombrero blanco e invitaba a todas las personas a su cumpleaños. Hasta el que limpiaba el piso, no tenía diferencia con nadie, era muy campechano".
"En La Estrella de Panamá permanecí unos meses. Y luego regrese al Panamá América hasta las manifestaciones del 64 y las cubrí para The New York Daily New con David Constable", dijo.
"Después me casé con una panameña, la cual quiero mucho. Uno tiene que caer en la trampa aquí en Panamá", comenta riéndose.
Más adelante trabajó con Pan American Airways en el Aeropuerto de Tocumen, en servicios especiales. "He allí que por esas cosas fortuitas de la vida conocí al jefe de Relaciones Públicas de Pan American Airways de Miami, quien me dijo que me fuera a trabajar con él. Otra vez mi espítritu aventurero se mueve a aceptar un nuevo reto".
En 1965 se fue a Australia y trabajó en Adelaide Australia en Australian Broadcasting Commission cadena de radio y TV. Realizaba entrevistas en TV y fue transferido de Adelaide a Sydney en la misma faena.
" Me encontré con un viejo amigo periodista de Adelaide y me ofreció un nuevo empleo en Sydney, para una compañía de relaciones públicas de las navieras. Allí trabaje hasta 1971. Entonces, quería regresar nuevamente a Panamá con mi esposa, que es panameña, pero que le gustó mucho Australia", relata nuestro interlocutor.
Añade que: "al final volvimos a Panamá y fue cuando conocí a Ken Jones (que trabajó en 1958 en El Panamá America), diario para el cual había editado y al hoy fallecido periodista Nueva Zealandes, Reece Smith. Eran muy buenos periodistas".
En ese entonces Ken Jones hacía la revista turística Focus on Jamaica.
"Y Pinky Arias, quien era jefe de Turismo en Panamá, invitó a Ken a hacer la revista Focus on Panamá (FOB-Zona Libre de Colón) y él me invitó y fuimos socios"

 
EL BOLETIN, FELIZ INICIATIVA
¿Como surgió El Boletin/The Bulletin?, fue la pregunta que hicimos al decano periodista Teodoro James.
Explicó que dicha iniciativa surgió a raíz de que "un alemán vino de Hong Kong, de Schenker, una compañía alemana de transporte. Se quejó de que no podía encontrar en Panamá nada de información sobre barcos, ni aviones, ni nada parecido"
"La mayoría de los países tienen un periódico así", nos dijo a Ken Jones y a mí".
"Es una buena idea. Vamos a hacerlo", dijimos y fuimos socios nuevamente". Antes habían sido socios en Focus on Panama. Pero, el Sr. James más tarde le vendió su parte de Focus a Ken Jones.

DIFICIL RETO
Es ños, Eso FUE HACE 20 añoscuando el Sr. James tenía 40 años.
Rememora: "Empecé hablando con los navieros, algunos que dijeron que no necesitaban por el momento. Otro me decían que era una gran idea. Empecé, pues, con pocos anuncios, y nos preguntábamos: y cómo vamos a llenarlo con artículos?.
Empezamos Jorge Quintana, el Sr. Ken, su esposa (Bobbi) y yo. Cinco o seis años después Ken le dijo: "No estoy haciendo mucho por El Boletín, si quieres comprar "mi parte", y yo se la compré.
Desde entonces ha salido ininterrumpidamente todas las semanas. Con excepción de una semana durante la invasión de Panamá en 1989. La invasión cubrió como corresponsal para The Daily Telegraph de Londres".
Teodoro James continúa relatando su vida como director de El Boletín/The Bulletin: "Los momentos más difíciles fueron cuando comenzamos", expresó. "Pero", añadió "como a la gente le gusta la presentación de El Boletín, siempre nos ha apoyado".
Sigue su relato: "Tuve que aprender a ser comerciante, que no es exactamente periodismo. Porque los números es algo completamente nuevo para mí. Siempre estuve como asalariado. No sabía cómo manejar mi propio dinero como editor. Hay que aprender mucho, tomar en cuenta muchos aspectos: la competencia, precios, la planilla, etc. Cuando trabajaba para otros hubo momentos en que pensaba que eran muy tacaños. Ahora sé los problemas que uno enfrenta como empresario".
"Hoy día nos reímos Luis Palacio y yo de cómo los periodistas pensaban que él era muy duro con la plata en The Panama American en 1963".

AMA EL PERIODISMO
"He aprendido algo de todos con los que he tenido contacto a través de mi vida. Nunca he tenido problemas con nadie. Siempre he aprendido algo de alguien. No importa si eres joven, no importa si eres viejo, siempre aprendes cosas nuevas de todos".
He allí parte de la filosofía personal de Teodoro James, quien dice que le gusta mucho jugar en el Internet, hacer contacto con el mundo y ver noticias en TV.
"No puedo apartarme de las noticias. Soy un adicto a las noticias", expresó. "Amo el periodismo, es mi vida. Para mí es la cosa más interesante. Uno puede conocer toda clase de personas, de todas las culturas y clases sociales, desde la más rica hasta la más pobre", manifiesta, mientras recuerda una lección que aprendió para toda la vida.
"Fue algo muy importante cuando empecé en Australia con los periodistas. Me decían los amigos: "Cuando escribas tus artículos, no busques palabras grandes, escríbelo de una manera que el hombre que limpia la calle lo entienda y el Arzobispo también". Escribir que todo el mundo lo entienda, eso he tratado de hacer desde entonces".
Y eso que para el ejercicio del periodismo cuando él se inició no había tantas facilidades como hoy día.
"No teníamos fax para mandar una fotografía de un país a otro. Trabajábamos con máquinas de escribir. Hoy día tienen comunicación con todo el mundo. Para mí es extraordinario esto y trato de mantenerme al día con los cambios. Pienso que lo que va a suceder en los próximos 40 años de periodismo, el cambio, va a ser extraordinario ya que ahora hasta un periodista de un pueblo, de una ciudad, en Internet tiene acceso a todo. El Internet ha abierto un mundo increíble para todos", comenta.
"Un muchacho que quiere que ser periodista hoy día no tiene que salir en un barco o avión desde su país, ni tiene que salir con una libreta en la mano y podrá ser un periodista internacional desde su propia casa. Desde una computadora. La tecnología ha abierto el mundo para todo periodista si sabe utilizarla con inteligencia. Es fascinante. Yo no había podido imaginármelo cuando tenía 15 años. Esto sólo existía en ciencia ficción y hoy es una realidad. Concluye mientras las volutas de humo de su puro ascienden hasta desdibujarse en le techo de su oficina".

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América