El cantante estadounidense Michael Jackson era adicto a las drogas de gran alcance al menos durante 12 años antes de su muerte, así lo aseguró la segunda esposa del artista, Debbie Rowe, a TMZ.

Según lo que pone de manifiesto, los médicos administraban propofol
al cantante para que durmiese durante ocho horas seguidas sin
problemas, ya que durante la década de los 80 y de los 90 conocía que Michael Jackson abusaba de los medicamentos preescritos por los médicos, pero que no supo de sus hábitos.
Según dijo al jurado, cuando a los médicos del cantante le anunciaron la próxima gira que llevaría a cabo, su psiquiatra le dijo que este "tour" lo mataría, pues su cuerpo no podía aguantarlo por el estado de salud en el que se encontraba antes de morir.