Te damos algunas sugerencias decorativas:
Ambientá tu casa con pocos muebles, dejando espacio para caminar con libertad.
Dentro de lo posible, ubica grandes ventanas para recibir luz natural.
Las plantas suman armonía y color a todos los ambientes, purificando el aire.
Los colores claros son mucho más relajantes. Logran un efecto calmante.
El orden predispone al relax, el caos o desorden altera a las personas sensibles al estrés.
Si te gustan los cuadros, date el gusto de decorar las paredes con imágenes atractivas.
3. Exprésate de inmediato
No guardes durante horas o días una pregunta o un sentimiento. Expresá tu punto de vista con respecto pero a tiempo, lo que se calle se lamenta.
4. Solicita amablemente explicaciones.
Si no comprendes a tu interlocutor, solicitá que clarifique su pensamiento. No temas pedir explicaciones, una aclaración y preguntar ¿Por qué?.
Por ejemplo: ¿Qué le hace decir eso? ¿Puede decirme algo más sobre el tema?
5. Se preciso.
Expresá con claridad tus sentimientos u opiniones y para que los demás te comprendan sin sentirse confundidos, adoptá la sana costumbre de dar ejemplos con casos concretos. Es muy importante ser claro, preciso, estudiar las palabras que definen cada sentimiento expresado.
6. Que tus frases sean corteses y siempre con un tono positivo.