Existe suficiente evidencia científica proveniente de estudios comunitarios que muestran que la anemia por deficiencia de hierro está asociada con una alteración en el desempeño de una cantidad de funciones mortales y de coordinación física en niños de diferentes grupos de edad. Estas incluyen desarrollo mental, desarrollo de coordinación física, habilidades cognoscitivas (atención y juicio) desarrollo emocional y social, y rendimiento escolar, aunque los efectos precisos varían con el grupo de edad estudiado. Datos de estudios con modelos animales también indican que los efectos de la anemia por deficiencia de hierro en el comportamiento y en el desarrollo pueden no ser fáciles de corregir en los lactantes, en comparación con niños preescolares, escolares y adolescentes.
LACTANTES Y NIÑOS PEQUEÑOS (MENORES DE 2 AÑOS)
Los estudios en este grupo de edad han encontrado consistentemente diferencias significativas entre los infantes y los niños pequeños con y sin anemia por deficiencia de hierro en su coordinación física y su desarrollo mental. Se han observado problemas con la coordinación y el balance. También, existe evidencia que la anemia por deficiencia de hierro altera el estado emocional de los infantes y los hace más retraídos, cautelosos, y dudosos, y más apegados a sus madres. Este tipo de comportamiento podría afectar la habilidad del niño para interactuar y aprender del ambiente haciendo posible que la anemia por deficiencia de hierro contribuya a un pobre desarrollo intelectual. Sin embargo, la relación entre estas dos condiciones no está aún clara. Dos estudios han encontrado que la puntuación en el desarrollo era significativamente menor en lactantes con anemia moderada en comparación con los que presentaban anemia más leve.
Los estudios de terapia con hierro han mostrado consistentemente mejorías en el desarrollo de al coordinación física y mental en la mayoría de los infantes y niños anémicos posterior a tratamiento de corta y larga duración. Los estudios hasta la fecha pueden haber subestimado los efectos de la anemia por deficiencia de hierro en el comportamiento y el desarrollo porque los niños más vulnerables biológicamente fueron excluidos de las muestras. Por razones éticas y metodológicas, la mayoría de los estudios con terapia de hierro han incluido solamente a niños bien nutridos, relativamente saludables, aunque muchos niños de bajos niveles socioeconómicos también han sido parte de las muestras.
NIÑOS PREESCOLARES
La anemia por deficiencia de hierro ha sido asociada a un pobre desempeño escolar y a un pobre aprendizaje en niños preescolares (36-72 meses de edad), particularmente en pruebas que requieren buena atención y discriminación de claves críticas para resolver problemas visuales. La corrección exitosa de la anemia por deficiencias iniciales en el juicio y estado alerta entre niños anémicos y no anémicos desaparezcan. Aunque las causas particulares detrás de estos efectos no están bien definidas, se sugiere que al menos parte del pobre desempeño en las pruebas de niños anémicos se debe a cambios en la regulación emocional y en la motivación.
Parece biológicamente posible que la deficiencia de hierro sin anemia pueda interferir con las funciones cognoscitivas normales (alerta y juicio). Sin embargo, datos empíricos no apoyan esta hipótesis. Los datos disponibles indican que esta interferencia no existe.
El rendimiento escolar y el desempeño en tareas educativas mentales son más pobres en niños con anemia por deficiencia de hierro en comparación con niños previamente anémicos que han recibido suplemento de hierro. La anemia por deficiencia de hierro crónica pude producir resultados desfavorables que requieren tratamiento nutricional y educación adicional para corregirlos. Investigaciones publicadas sugieren que los efectos cognitivos de la deficiencia de hierro (pobre juicio y alerta) son más severos en niños que van a la escuela sin comer desayuno.
(Nota: Fragmento de los resultados del Estudio Consultor de la Universidad de Oxford/1996).