De interés
- Bergoglio confesó también que cada noche, cuando tiene un problema, lo escribe en un papel y lo coloca debajo de una imagen que tiene en su mesilla de noche con un san José que duerme, y le pide que sueñe con ello.
- Y entonces bromeó: Me gusta san José porque durmiendo conduce la Iglesia. Él puede, nosotros no.
- Francisco habló en la homilía de la presencia de fuerzas poderosas que amenazan con desfigurar el plan de Dios sobre la creación y traicionan los verdaderos valores.
- Confesó que se conmovió durante su visita a una casa de acogida, donde encontró a unos 300 niños salvados de la calle. Hoy me he conmovido, cuando tras la misa visité a los niños solos, sin familia. ¡Cuánta gente trabaja en la Iglesia para que tengan una familia estos niños!, dijo contando su experiencia a las familias.
El papa Francisco decidió hablar en español y así ser más espontáneo e improvisar un discurso en el que advirtió de las numerosas amenazas que quieren destrozar a la familia.
Existen colonizaciones ideológicas que buscan destrozar a la familia. No nacen del encuentro con Dios. Vienen de afuera, por eso yo las llamo colonizaciones, explicó Francisco en español, ya que afirmó que su inglés era muy pobre.

Como nuestros pueblos llegaron a la madurez de decir no a cualquier colonización, como familia tenemos que ser muy sagaces, muy hábiles, muy fuertes, para decir no a cualquier intento de colonización ideológica que quiera destrozar a la familia.
El papa continuó intercalando partes en español al discurso en inglés que tenía preparado y también mencionó a Pablo II, del que dijo que en un momento en el que se le proponía el problema del crecimiento de la población y tuvo la valentía de defender la apertura a la vida de la familia, en referencia a la encíclica Humanae Vitae.

Explicó que Pablo VI conocía las dificultades que había en la familia y por eso pidió a los confesores que fueran misericordiosos con los casos particulares.
Además, dijo Jorge Bergoglio, fue más allá y vio que esta amenaza de destrucción de la familia a través la renuncia de los hijos.
Francisco retomó entonces el discurso que había preparado y afirmó que Dios nos llama a reconocer los peligros que amenazan a nuestras familias para protegerlas de cualquier daño.
Entre estos peligros, Francisco habló de los problemas financieros que gravitan sobre muchos hogares, pero también de aquellos atrapados por el materialismo y un estilo de vida que destruye la vida familiar.
El papa también citó el relativismo y la cultura de lo efímero que está intentado redefinir la institución misma del matrimonio.
Citó al papa y santo Juan Pablo VI, quien decía que el futuro de la humanidad pasa por la familia.
Pero en su discurso ante cerca de 20,000 personas en el gigantesco palacio de deportes Mall of Asia de Manila, Francisco también usó el español para pedir a las familias que sueñen.