Síntomas
- Se tropieza constantemente contra objetos.
- Roza las paredes al caminar.
- Tiene problemas para localizar objetos personales, incluso dentro de entornos familiares.
- Trata de alcanzar objetos en forma vacilante.
- Presenta problemas para leer, escribir y reconocer cosas familiares.
- Lee entrecerrando los ojos o sostiene el material de lectura muy cerca de los ojos o a un cierto ángulo.
- Necesita más luz para leer y realizar otras actividades.
- Muestra problemas para colocar la comida en el tenedor.
- Sirve comida fuera del plato al comer.
- Llena demasiado una taza o un vaso.
- Presenta problemas para identificar colores o seleccionar la ropa en combinaciones de colores o diseños inusuales.
Los cambios en la visión son normales, pero otros pueden deberse a graves enfermedades como la degeneración macular, que ocasionan la pérdida de la visión central, por lo que la detección temprana y el tratamiento de los problemas de los ojos son la mejor manera de mantener una visión sana a lo largo de la vida.
La pérdida de la vista o las dificultades visuales pueden producirse mucho antes de que se declare una ceguera, porque a menudo no se presentan señales ni síntomas de advertencia.

Samuel Boyd, cirujano oftalmólogo, explicó que un trastorno ocular destruye lentamente la visión central y aguda, lo cual dificulta la lectura y la visualización de detalles finos.
Las personas deben tener presente que la degeneración macular no se puede prevenir.

Esta enfermedad se debe tratar con un medicamento que se inyecta dentro del ojo, específicamente en la retina, el cual es muy efectivo para detener problemas de hemorragias, inflamación en la retina y alteración de la vista. Este tratamiento es variable porque cada inyección se pone de “cuatro a seis semanas, de dos a seis semanas, cada mes y medio o dos meses”, indicó.
Lo bueno del medicamento es que es transparente y no tiene efectos secundarios. Lo único es que se requieren de dos o tres dosis dependiendo del avance del paciente y que el mismo debe quedarse en casa solo el primer día.

Según el especialista, antes se utilizaban medicamentos que no lograban llegar directamente al ojo.
Existen varias enfermedades como la diabetes, la miopía y el glaucoma que tienen que ver con factores hereditarios que ocasionan la ceguera, por lo que es recomendable saber los antecedentes familiares de lo que pueden tener y así darles un seguimiento.

Perder la vista se convierte en una grave amenaza tanto para jóvenes como adultos porque esto les afecta en su independencia, la autoestima y en su calidad de vida.
Esto implica limitación y obliga a las personas al reaprendizaje de tareas cotidianas como: hacerse cargo de la casa, cocinar, cómo administrar los medicamentos, cómo movilizarse, cómo viajar con seguridad, relacionarse con los demás y con el entorno.
Otras enfermedades que también producen la pérdida de la vista
Existen otras enfermedades que causan la ceguera como las cataratas, el glaucoma, la diabetes y el desprendimientos de retina; en estos casos los pacientes no presentan ningún síntoma y el 20% puede padecerlas. Por eso, los especialistas exigen una evaluación ocular, aunque sea una vez al año, para detectarlas a tiempo.
Según los expertos, la mayoría de los casos graves es indoloro, y la ausencia de dolor de ninguna manera disminuye la necesidad urgente de conseguir atención médica.
La ceguera es más frecuente en pacientes de 55 a 60 años, cuando se presentan las cataratas, que deben ser reemplazadas mediante una cirugía por un lente intraocular multifocal.
Se requiere de una cirugía cuando se tiene una catarata avanzada, desprendimiento de retina o cuando los lentes no corrigen la patología.
Usualmente, a los 45 años, las personas padecen de visión cansada o presbicia en el cristalino. Esta se endurece con el pasar del tiempo y la persona no logra enfocar tan rápido de lejos ni de cerca como cuando lo realizaba a los 25 años.