Considerado como "El Mentalista de las Grandes Masas" por su supuesta capacidad de hipnotizar a muchas personas a la vez, en escenarios multitudinarios, y mejor aún, sin tocar ni tener contacto directo con el público; el español Tony Kamo sorprendió a los panameños durante su espectacular presentación la noche del pasado viernes, en el Salón "San Blas" de las Islas del Centro de Convenciones ATLAPA.
"¿Estáis listos para dormir?", fue la primera expresión que dirigió el hipnotizador más famoso del mundo, quien de pequeño y con fama de niño raro, siempre se sintió atraído por lo extrasensorial, estudiando desde muy joven la hipnosis clínica, pero a la vez, encaminando sus conocimientos por la senda del espectáculo.
Y es así como este atractivo andaluz, de sólo 40 años y muy seguro de sí mismo, sorprendió al público panameño con un espectáculo increíblemente divertido y asombroso.
Esto es porque, aunque los más escépticos, quienes resistimos a la hipnosis y nos rehusamos a creer lo que a simple vista captaron nuestros ojos; tampoco podemos negar el gran carisma y talento de Kamo, a la hora de manipular a la gente y hacerla reir hasta dolerle la barriga.
Personas que se creen músicos, fotógrafos, y hasta que ven a los demás completamente desnudos con la única ayuda de unas gafas, fue parte del espectáculo de Tony Kamo, quien puso a dormir a muchos con un simple movimiento de manos, hacién dolos ejecutar las acciones más graciosas que conscientemente nunca harían.
A través de una breve conversación de Tony Kamo con "Estilo de Vida", el hipnotizador español manifestó que lleva 23 años en esta tarea, a la cual ingresó de una forma puramente casual.
"Me inicié cuando empecé a quitar dolores a mis compañeros y a hipnotizar a los que estaban en clases... A partir de allí me incorporé de lleno a esta profesión".
Según Kamo, no tiene ningún don especial, sino una habilidad, ya que ésta es como un trabajo, mientras que un don es algo mayor.
"Pienso que es una habilidad porque todos somos iguales en este mundo y la habilidad es lo que hace que uno desarrolle un trabajo a capacidad.
De acuerdo con Kamo, trabaja día a día para perfeccionar esta habilidad, practicando precisamente la hipnosis.
No obstante, asegura que la carta de triunfo en sus presentaciones está en la gente, porque si ellos colaboran y siguen las instrucciones, los resultados son sumamente maravillosos, muy divertidos e increíbles.
Agrega que más que nada, su espectáculo está pensado para disfrutarlo, pero enormemente.
A risa suelta, Tony Kamo explica que sus prácticas hipnóticas no contrarian para nada con causas religiosas, tal y como se cree, ya que sólo se trata de relajar a una persona y darle una serie de sugestiones, por lo que es algo puramente científico, terapéutico y clínico, pero destinado a un show.
En cuanto a espectáculos delicados, Kamo asegura que todos los días son delicados, en los que tiene que pasar por pruebas.
"No hay día que no tenga que pasar por pruebas porque si nosotros hacemos un trabajo y pasamos por la prueba final y definitiva, todo lo demás que haga está hecho, y eso nunca es así... Todos los días tengo pruebas que pasar".
En este sentido, explica que las complicaciones durante las hipnosis se presentan cuando alguien no controla la técnica y hay paciente, que en estos casos, no los hay.
No obstante, durante la presentación se pudo observar a una señora de edad avanzada, quien en el escenario, visiblemente dormida, de pronto empezó a llorar y a gritar desconsolada, sin poder despertar.
A Kamo le tomó varios intentos despertar y controlar a la señora, quien fue bajada del escenario, en compañía del resto de los participantes de avanzada edad, quedando sólo los más jóvenes.
Pese al susto, durante dos horas Tony Kamo divirtió muchísimo al público, sorprendiéndolo; sin embargo, sólo logró dormir, según explicó, a los más volubles.
En este sentido, manifestó que nadie que no quiera ser hipnotizado iba a poder estar bajo esa condición, y agregó que las personas nerviosas suelen ser las más vulnerables para lograrlo.
Más allá de todo, lo increíblemente sorprendente es que Tony Kamo habla de gente a quienes se les quitan los dolores de cabeza con sólo tocarlo, y ello se suma a cuando algunas personas en los shows y seminarios empiezan a caminar después de permanecer toda una vida en silla de ruedas.
Esto sin olvidar el poder dejar de fumar, adelgazar, aprobar exámenes, entre otras cosas.