Temores, frustraciones, preferencias sexuales, un interminable rosario de quejas contra los del mal llamado sexo fuerte salen a relucir en "Confesiones de mujeres de 30", comedia que está en la cartelera del Teatro La Plaza.
Con un elenco conformado por tres actrices de larga trayectoria, Yilca Arosemena, Mónica Lauri y Amanda Lucci, esta puesta en escena que dirige Aaron Zebede mantiene a la concurrencia riendo a gusto durante hora y media.
Los efectos del paso del tiempo en la apariencia y anatomía femenina y masculina, así como en su desempeño en la intimidad también son objeto de análisis en esta comedia de humor negro. Hilarante pieza artística, donde pareciera interminable la lista de elementos que hacen que féminas y caballeros se deprecien (y en algunos casos hasta se desprecien por no llenar las expectativas), pero es harto conocida por cualquier mujer de más de 30 años y hombre que supere los 40.
También se aludió en la divertida trama a los vacíos existenciales, la libertad, el libertinaje, la inequidad genérica y las creencias que impiden que la mujer gane terreno en esta sociedad androcéntrica.
Equilibrios y desequilibrios hormonales, soledad, búsqueda de aceptación, 'talón de Aquiles', machismo, vulnerabilidad, un grito de auxilio e impotencia de la mujer porque la balanza de género se inclina más de su largo porque su carga es más pesada debido a la multiplicidad de responsabilidades son otros aspectos que se ponen de relieve en el libreto y que actúan las protagonistas.
Fueron muy explícitas las actrices a la hora de poner a los personajes que encarnan, mujeres de 30, a develar temores subyacentes y otros más conocidos, que impiden a las féminas sentirse autorrealizadas.
No pudieron (¿o no quisieron?) dejar de mencionar esos detestables malos hábitos de los hombres: no levantar la tapa del baño o salpicarla, ponerlas en segundo plano cuando están embebidos viendo un partido u otra competencia deportiva. Por suerte cada vez más ellas se están sumando a los fanes de casi todos los deportes. Así no quedan como un cero a la izquierda.