¿Acaso estás entre los que consideran urgente un cambio de "look" en sus vidas?. Los estilistas opinan que en ocasiones no es que nos veamos tan mal, sino que un cambio de vez en cuando no le hace daño a nadie; al contrario, eleva nuestra autoestima, es refrescante para los que nos rodean y el entusiasmo que genera el vernos bien, nos impulsa a seguir adelante, proyectando mayor seguridad en nosotros mismos.
Uno de los que deseaba con ansias extremas ver a su mamá con un aspecto diferente, fue Josue Farrugia, de tan sólo ocho años de edad, quien en franco complot con su papá, llamó insistentemente a "Estilo de Vida", para darle a su mamá la sorpresa de un "cambio de look". Al fin lo consiguió y así, la señora Jacqueline Jaén de Farrugia aceptó gustosa la iniciativa de los suyos, aprovechó que se encontraba de vacaciones y viajó desde el distrito de Arraiján para acompañarnos con su esposo e hijos a la peluquería "Oscar Beaty Saloon", al final de la Avenida Santa Elena, donde fuimos recibidos con acostumbrado entusiasmo. Jacqueline, que llegó con una media melena de un tono oscuro, que le endurecía las facciones del rostro y que según sus amistades, la hacían parecer mucho mayor, cerró sus ojos y se puso en manos del experto estilista Oscar Cárdenas.
Oscar le aplicó de inmediato un relajante para sacarle un poco de ondas al cabello y dejarlo más manejable. La modelo tenía gran cantidad de canas en la parte frontal de su cabellera, por lo que luego se le puso un tratamiento profundo para entonces aplicarle un "hig ligth" y un color champaña, que le cubrió las canitas. El toque final, fue un corte asimétrico, ya que la señora tiene el rostro alargado y triangular, el corte es muy práctico, fácil de llevar y de mantener, se puede peinar con la mano y no necesita ni de rollos, ni de blower.
El maquillaje de Jacqueline estuvo a cargo de Nilsa Castillo, quien luego de sacarle las cejas (con cera) en forma arqueada, procedió a maquillarla con Sebastián y su línea "truco". Como la modelo tenía los pómulos muy salidos, el "truco" que utilizó Nilsa fue aplicarle "blosh" hacia arriba. Para ampliarle la mirada, por sus pómulos caídos, usó un maquillaje abierto en los ojos, recurriendo a colores como rojo vino con blanco, para dar la sensación de amplitud y negro en las extremidades para abrirle la mirada. Sin duda, el cambio fue notable.
Para que la transformación fuera completa, nos trasladamos a la prestigiosa boutique "Via Vai", en Los Pueblos, donde Jacqueline fue recibida por el encargado, Sr. Alberto Anaya y dos gentiles vendedoras, Digna González y Damaris De Gracia, quienes se encargaron de asesorar a nuestra modelo para el cambio total.
Así, Jacqueline se despojó de su pasado y se atavió con un moderno juego de falda larga, unas sandalias "fashion" y una blusa estampada, que le quitaron años y le sumaron "sex appel" a su vida. El producto final fue aplaudido, por su sonriente esposo y sus dos hijos, quienes maravillados por la nueva imagen de Jacqueline, no hacían más que admirarla y llenarla de halagos.