En el Almacén Figali de Vía España, la fiesta latinoamericana continúa reuniendo cada noche a cientos de personas de diferentes nacionalidades, que esperan ansiosas por conocer cada uno de los elementos folclóricos que presentará el país que ese día le corresponde, y haciendo que el Café Figali quede reducido en espacio.
Este sábado 12 de agosto, la noche se vistió Argentina, cuando la Embajada de este país hermano, la comunidad de argentinos residentes en Panamá y el Grupo de Tango, dirigido por Raúl Cejas, presentaron un breve repaso por las estampas folclóricas y dieron una demostración del baile por excelencia exótico y sensual, como lo es tango, donde la pareja se complementa para llevar un ritmo que es único. En definitiva un baile por muchos esperado.
El pasado domingo 13 de agosto, Panamá entró con todo el lujo de su vestido y vestuarios típicos, así como de sus contagiosas canciones, esto gracias a la iniciativa del Instituto Panameño de Turismo.
Hermosas mujeres ataviadas con la pollera y vestuario típico (montunas y trajes de carnavales), así como los tradicionales diablos santeños, subían hasta el último piso donde se encontraba, ya decorado, el recinto que por cuatro días ha servido de marco para la exposición de nuestras culturas Latinoamericanas. El rojo, azul y blanco característico de nuestro emblema patrio vistió al Café Figali; mientras el público presente se deleitó con la colorida y elegante presentación del IPAT, como un tributo a este suelo patrio, cuya capital cumplió este martes sus 481 años de fundación.
De la cintura de América, pasamos a l centro del Mundo, Ecuador, quien no pudo sino hacer lo mismo, acaparar la atención de los presentes con sus hermosas presentaciones de vestidos folclóricos y danzas.
La Embajada de Ecuador, a cargo de S.E. Susana Acosta fue la encargada de transportar a los presentes a las tierras andinas de Ecuador. Al igual, que el Grupo Samoa, integrado por los hermanos Silvia y Miltón, quienes hicieron la apertura de la noche.
Posteriormente, hermosas jóvenes y niñas mostraron una variedad de vestidos típicos del hermano país, en donde no pudo faltar la representación de los diferentes grupos étnicos que habitan en el Ecuador.
Todo esto se sumó para hacer que los presentes, en su mayoría ecuatorianos, recordaran entre alegría, música y danzas, la hermosura de su país.
Estamos seguros que al igual que los países anteriores que han desfilado por el escenario del Café Figali, los que faltan por presentarse, nos deslumbren con su derroche de colores, hermosos vestidos, melodiosas músicas y ricos bocadillos, con el orgullo que sólo los Latinoamericanos podemos ofrecer.