Un laboratorio británico desarrolló un desinfectante que podría ayudar a los hospitales a combatir las "súper bacterias" que afectan a miles de pacientes cada año.
El líquido esterilizante es suficientemente fuerte como para limpiar superficies e instrumental quirúrgico, pero no produce daños en los ojos o en la piel, y hasta puede beberse.
En efecto, la compañía Medipure Ltd. de la ciudad inglesa de Chester señaló que su producto "Suprox" puede acabar entre otras, con bacterias como E.coli, salmonela y la de la tuberculosis sin efectos colaterales por su uso.