Hacer el amor y tener relaciones sexuales son dos cosas diferentes, en lo primero intervienen emociones y poderosos sentimientos afectivos, mientras que el sexo se traduce en una relación puramente de placer físico. Muchas parejas que se aman han dejado de hacer el amor y simplemente tienen sexo. Con la ayuda de expertos queremos puntualizar la importancia del acto tanto del preludio o juegos preliminares, como la acción a seguir después del coito.
JUEGOS PREVIOS
El Dr. Alejandro Cantón señala que los juegos previos, llamados preludio, logran en la mujer el equivalente de la erección en el varón, la vasocongestión en los tejidos vulvares, elevación del útero y producción de lubricación vaginal. Sin todo esto el coito será incómodo y hasta doloroso.
La psicóloga y sexóloga clínica Amparo de Ponce opina que la mujer generalmente necesita más preparación para el sexo, porque se demora mucho más en excitarse que el hombre. Para ella es supremamente importante las caricias antes, durante y después de hacer el amor, cualquier tipo de caricias, no sólo caricias genitales.
Se dice que el hombre se excita con la mirada y la mujer con el cerebro, de allí que las caricias, los besos, las palabras amorosas y apasionadas tengan tanta relevancia en las representantes del sexo bello.
Y AHORA ¿QUÉ?
Luego de los preliminares la pareja está física y anímicamente lista para la penetración y el coito, a lo que le seguirá el orgasmo y la eyaculación.
Tras el orgasmo, sobreviene lo que se conoce como la fase de resolución. Los órganos recuperan su aspecto habitual y tamaño y se normalizan la presión arterial, la respiración y el ritmo cardiaco. Se llega a una sensación física y psíquica de calma. Esto se debe, en gran parte, a que el tremendo alboroto hormonal y neuronal que desata el clímax provoca la liberación por parte del cerebro de unas sustancias denominadas endorfinas o neuropéptidos. Éstos, que se asemejan al opio, proporcionan una sensación de bienestar que hace que los amantes, sobre todo el hombre, caigan rendidos.
El hombre recupera más pronto la consciencia de lo que le rodea porque la detumescencia de su órgano es bastante rápida: el pene vuelve a su estado de flaccidez en pocos segundos en la mujer, esta fase es más lenta, los efectos del orgasmo desaparecen lentamente, por ello ella siente necesidad de afecto en ese momento.
Si ha habido orgasmo, dijo el Dr. Alejandro Cantón, se producirá una relajación muscular y una sensación generalizada de bienestar. "Si hay cariño entre los miembros de la pareja éste se sentirá reforzado o premiado, con mayor sensación de compromiso afectivo".
Con la actividad se consumen más de 300 calorías y se produce cansancio físico. Después de hacer el amor se siente menos excitación, se tiene una sensación de satisfacción y desahogo de los deseos, señaló la Lic. Ponce.