Para unos es un ideal; para otros, una morbosidad tecnológica. La Universidad Brunel de Londres acaba de lanzar un proyecto de investigación sobre emociones y tecnología, que pretende hacer más "amigable" la relación entre el ser humano y las computadoras.
Durante tres años, un grupo de investigadores intentará generar respuestas emocionales en computadoras y estudiará las reacciones que la gente puede tener si un chip interactúa con sus estados de ánimo.
Hoy, existen computadores que pueden reconocer emociones humanas básica a través de fotografías. Sin embargo, el equipo de la Universidad Brunel reconoce que aún falta mucho para que el "nuevo mejor amigo del hombre" pueda descifrar lo que muchas veces el propio hombre no se puede explicar.