Niños y adolescentes de diversas escuelas públicas y privadas, llenaron las instalaciones de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R., para celebrar este miércoles el Día Internacional de la Literatura para niños.
En el evento organizado por la Fundación Biblioteca Nacional de Panamá, duró casi todo el día y los estudiantes de primaria y primer ciclo disfrutaron con la presentación de los títeres de la escuela Internacional.
Además, observaron muy de cerca la exposición de ilustraciones realizada por los estudiantes de artes gráficas de la Universidad de Panamá. Mientras esto acontecía, los niños más grandes fueron reunidos en la Sala Extrajera, para ser testigos junto a sus maestros y profesores de la presentación oficial del libro "El Niño y la Bomba", del reconocido escritor nacional Raúl Leis.
Todos estuvieron atentos a cada movimiento de Lil María Herrera, quien leyó el cuento y hacían comentarios entre ellos, sobre las vivencias del protagonista de la obra. "El Niño y la Bomba" de Raúl Leis, es un cuento publicado por la casa editorial Atrapa Sueños de España, el cual, según el autor, se enmarca en los intereses y curiosidades de los niños. Precisa que el mensaje de la obra está centrado en lograr una mejor calidad de vida, con mejores oportunidades para desarrollarse.
La obra impresa en Nueva Delhi, India, ha sido publicada en España y el resto de Europa. También ha llegado a ser parte de la lectura de los países Centroamericanos, México, Bélgica y ahora Panamá.
No obstante, este cuento de Raúl Leis no es nuevo, fue escrito en 1982, como parte de un concurso nacional de literatura infantil. Por ahora el libro no está disponible en Panamá, porque ya se agotó la edición publicada por la casa editorial española, explicó el autor.
Añadió que, lo que se busca es editarlo con una empresa nacional, porque luego de un análisis, se determinó que los costos de envió desde España a Panamá son un poco elevados.
Según Leis, ya se han adelantado conversaciones con empresas nacionales para editarlo, ya que el objetivo es que el libro pueda ser utilizado en las escuelas, como parte de los programas para la paz y derechos humanos.
Terminado los actos protocolares, los niños salieron al patio de la biblioteca y como si les hubiesen dado una orden formaron grupos debajo de los árboles para degustar una merienda y escuchar a los cuentacuentos.