Reducir los carbohidratos en la dieta diaria disminuye el apetito y ayuda a perder peso, según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Temple (Estados Unidos).
Los científicos descubrieron a través de un estudio de tres semanas de 10 voluntarios hospitalizados, que durante el periodo de dos semanas de una dieta baja en carbohidratos con un estricto control, los participantes perdieron una media de casi 1,5 kilogramos.
Los voluntarios redujeron su consumo de 3.111 a 2.164 calorías por día y no comieron más de las grasas y proteínas disponibles para compensar los carbohidratos perdidos.
De esta manera se comprueba que si se quiere perder peso se tiene que disminuir el consumo de comida o aumentar la actividad física. Los carbohidratos hacen más difícil reducir la ingesta de comida, por lo que reducir los carbohidratos, al menos a cierto nivel, ayudará a mantener baja la ingesta calórica.