CALORÍAS: 1,250 al día
VALOR NUTRITIVO: Las papas pertenecen a la familia de las solanáceas al igual que los tomates, berenjenas y pimientos, y comparte con estos vegetales algunas características comunes como su riqueza en vitamina C.
Es muy rica en almidón por lo que puede sustituir a otros alimentos ricos en hidratos de carbono como el arroz o las pastas con la ventaja de que aporta menos calorías que aquéllos.
La dieta de la papa no es aconsejable utilizarla más de tres días seguidos y mejor en estado de reposo y sin tensiones externas. Se pueden perder 7 libras en tres días.
La dieta de la papa ha sido utilizada desde la antigüedad para limpiar el intestino a fondo.
Lava 3 libras de papas con piel y ponlas en el horno a asar hasta que la piel esté crujiente. Divide las papas cocidas en seis porciones para tomarlas a lo largo de la jornada.
Es mejor consumirlas al natural, sin añadirles sal, ni mantequilla ni aceite. Acompaña cada comida con agua y bebe también fuera de las comidas, hasta llegar a completar una dosis de tres litros al día.
Si te resulta muy aburrido comer papas todo el día, reserva esta opción para las cenas, haciendo una cura de al menos dos semanas. Evita comer cereales y otros hidratos de carbono junto con las papas.
Otra variante de esta dieta consiste en tomar cada día, durante dos semanas, un 2 libras de papas asadas o hervidas al vapor y condimentadas con un poco de aceite o mantequilla, acompañadas de carne magra a la plancha (ternera, conejo, pollo). Recuerda esta y cualquier otra dieta debes consultarla con tu médico.
Antes de cocinar carne, pescado, aves y mariscos:
Corta la grasa de la carne.
Quita la piel y la grasa del pollo, pavo y otras aves.
Si compras atún u otro pescado en aceite, enjuágalo en un colador y escúrrelo, antes de cocinarlo. Si es posible, compra los que vienen en agua en vez de aceite.
Si eres de las que tiene que vigilar tu consumo de sodio, o el de alguien en tu familia, para disminuir la presión arterial, te recomendamos siempre enjuagar el pescado enlatado, ya sea en aceite o en agua.
Asa, hierve, hornea o cocina en el microondas, en vez de freír.
Cuando frías, usa una sartén de material no adherente y un spray de igual propósito, o una cantidad bien pequeña de aceite o margarina.
Cuando ases, sitúa la carne en una parrilla, de forma que la grasa se escurra.
Cuando cocines carne molida, dórala primero y escúrrela bien antes de agregarle los demás ingredientes.