Yvan Tessier, un ciego de Québec que se apuntó a un curso intensivo de inglés en la Universidad de Nueva Brunswick, se ha visto obligado por la institución a no hablar en francés a su perro guía si quiere continuar estudiando.
El problema para Tessier, y por lo que está valorando presentar una demanda por discriminación contra la universidad, es que su inseparable compañero, "Pavot", sólo entiende las órdenes dadas en la lengua de Moliére.