El aceite de almendra es un remedio efectivo para los cabellos secos y dañados, porque es una buena fuente de vitamina E. Este proporciona una profunda alimentación al pelo y le da brillo. Lo bueno es que los resultados son casi inmediatos.
Además, se conoce que controla la pérdida del cabello; de hecho, en la antigüedad, los egipcios lo utilizaban para fortalecer sus mechas y para el crecimiento del mismo.