El siglo XlX, finales, registra los inicios de lo que podríamos denominar como un tipo de Periodismo con características acentuadas de humor, rasgo éste que es distintivo a partir de entonces y dentro de esta disciplina social. Al respecto Mario Lewis Morgan aporta los nombres de Mariano Soto, Carlos Mouynes, Alberto Pallete-Varas y de Roberto Lewis, como seminales en el intento de acrecentar dentro de los periódicos de la época, dibujos de personajes del momento y en los cuales de acentuaba rasgos de sus rostros y sus figuras como representativos de los mismos. Al respecto, Lil María Herrera Castillo en su trabajo sobre la caricatura política en el Periodismo de Opinión en Panamá (l990) menciona las agencias noticiosas eatadounidenses, King Features Syndicate y United Features Syndicate, como fuentes de modelos que son copiados en Panamá y en los diarios de la época y enfatiza que en la década de los años 30 cuando surgen "caricaturistas" panameños y dentro del grupo aporta los nombres de Melitón Castro, Antonio Salas, José Guillerrmo Mora Noli y de Reynaldo de Pool. Sin embargo, a juicio de Herrera Castillo, es en los años 60 cuando se ubica el nombre de Eudoro "Lolo" Silvera, como el que marca un lugar prominente, si no el más importante dentro del desarrollo de la "caricatura" en los diarios panameños del siglo XX.
En nuestro medio y en el marco de este 2000, estos dibujos expuestos, bajo el rubro de "Humor y Tolerancia", traerían a un primer plano este marco histórico inicial y con miras a deslindar qué ha sido de nuestra caricatura, de nuestro humor, de nuestra sonrisa, de nuestra ironía, de nuestra percepción de la realidad social a través de la caricatura y a través de los años. Así lo que entregan estos trabajos europeos podría abrir la puerta a entender mejor realidades que en nuestro medio hemos vivido, hemos conversado, hemos visualizado y hemos terminado por aceptar como muy nuestras y muy criollas - por decir lo menos - .
Mismas que posiblemente hemos entendido como únicas y ejemplares , pecando quizás de la estrechez de aceptar que nuestro patio es el mundo y que nada más ni nada menos nos debería interesar dado que aceptamos que ese patio es todos los patios habidos y por haber. Al pasos del tiempo, lo que se da en llamar , en los años 80 y 90, testimonios de una atmósfera de libertad de expresión manifestados en las caricaturas, pareciera no haber evolucionado y haberse quedado en consideraciones sobre gobernantes y a partir de allí en inquietudes de los gobernados. Así las cosas nuestro humor, nuestra sonrisa, nuestra ironía, nuestra irreverencia, ha pasado a ser marcadamente trespatinesca ante la "realida más que un humor, una sonrisa, una ironía, una irreverencia, que vaya más allá . La actitud ha sido más de las veces llana, muchas más de lo debido, burda y sin apuntar más allá , hacia la reflexión para a partir de la misma capturar y definir la realidad, nuestro Panamá de nuevo, reduciéndola a nuestra forma de percibirla y de recrearla.
Es decir nuestro humor nos contactaría con una "realidad" que tomamos en broma y nada más . Una "realidad" que asumimos como tema de burla y no como tema de crítica dado que nos solazamos con ella y nada más dado que la asumimos como reflejo del acontecer "politiquero" como forma de ser social y que no la asumimos enmarcada en un contexto de valores y normas, más allá de esa aparente contradicción. Nos burlamos de ella para no tomarla en serio, para que no nos afecte.
Este conjunto da pie a mirarnos en ese espejo: nuestro humor solamente refleja nuestra burla contra todo y contra todos sin apuntalar hacia valores, subyacentes dentro del mismo, De reunir los trabajos de nuestros humoristas dentro de planos, en el caso del presente "tolerancia", cuál concepto podríamos esgrimir en Panamá? Hemos sido, han sido nuestro humoristas, asiduos contra el "racismo", los "prejuicios", la "solidaridad", entre otros valores? O quizá solamente estos valores han sido viables, cuando lo han sido, en función de estar inmersos en "politiquería criolla" que pareciera caracterizarnos. O quizás ese rasgo, por demás silvestre, de "politiquería" es un rasgo diferenciatorio muy nuestro y que nos cuesta identificar como tal?
De motivarse, por parte de organizaciones nuestras similares a las españolas, una muestra similar a esta, a qué rasgos apuntaría. Apunta Sáinz y Luca de Tena, "las técnicas del dibujo y la pintura, sugiera no golpea, en busca de un efecto más duradero evita cualquier pedestre directísimo, tan habitual en nuestro días" y no podríamos menos que detenernos y devolver la moneda. En estos trabajos, sabiamente curados por demás, hay conceptos mayores que dominan y que se transmiten a los observadores pertenezcan éstos de la realidad social que pertenezcan. En el caso de los nuestros, acaso no es evidente que al trasponer nuestras fronteras sociales como se pierde el encanto y la afectividad de ese humor y de esa contradicción dado que no hay en ellos conceptos mayores que los trasciendan?