Para lograr su máximo crecimiento, los próximos 20 años son decisivos en América Latina y si consideramos que su principal recurso humano, que es la niñez, presenta elevados índices de desnutrición, hay motivos para preocuparse y es necesario tomar medidas al respecto.
He allí que el Club Kiwanis de Panamá, ante la situación descrita, ha asumido el compromiso de coadyuvar a mejorar la salud y condiciones de vida de un número significativo de panameños/as, por medio de su Programa de cría de cabras, el cual beneficiará en los próximos ocho años a los más pobres entre los pobres, a los cuales van a convertir en microempresarios.
Se trata, según dijo el Presidente de este club cívico, Ing. Manuel R. Vallarino Q., de distribuir 110 mil cabras en ese período en todo el territorio nacional a familias que viven en extrema pobreza. La primera entrega se realizará el sábado próximo, en Boquete.
FELIZ INICATIVA
Veamos como es esto: Se le presta a la madre dos cabritas y ella y su familia deberán criarlas y ordeñarlas, usar la leche para nutrirse y su compromiso es que deberán devolver dos cabritas en los dos primeros partos. Y, una cabra dura 11 meses preñada y puede parir dos, tres y hasta cuatro cabritas por parto.
A los seis meses ya una cabra puede producir leche, producción que oscila entre un litro y hasta 3 1/2 diarios. El promedio es dos litros diarios.
Otro detalle interesante, sobre este mamífero, según dijo el entrevistado, es que "una cabra da leche 240 días del año".
Las cabras las consiguen en Aguadulce y la inseminación artificial es posible reailzarla tanto en Panamá como en los Estados Unidos.
Este programa, añadió el Ing. Vallarino, será posible gracias a la colaboración de la Fundación Cabras, el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) y el Instituto Nacional de Formación Profesional (INAFORP). Este último es responsable de la capacitación.
La fuente agregó que "ya tienen 250 familias identificadas a quienes se les ha enseñado cómo deben tratar las cabras".
HAY QUE TABULARLAS
Por otro lado, informó el entrevistado, "se ha comprobado que las cabras no producen mayor cantidad de leche cuando están en pastoreo. Hay que tabularlas (ponerlas en un establo) porque si en pastoreo producían un litro ahora en el establo producen dos y tres litros diarios".
El Ing. Vallarino dijo que en los potreros las cabras cogen muchos parásitos y se enferman. Explicó que en el establo se les pone a cierta altura del suelo para que sus cascos no estén en la tierra donde ellas se orinan. Por otro lado, dado que el excremento de las cabras es en forma de bolitas, y como el piso tiene ranuras, por allí caen las bolitas y no entran en contacto con los cascos de la cabras y éstas no se llenan de parásitos.
A las cabras las sacan del establo y se les ordeña en una rampita especial para este propósito. Por lo tanto, el establo es más recomendable para que rindan más y se reproduzcan mejor.
ALTAO RENDIMINTO
El Ing. Vallarino manifestó también que "una hectárea de terreno puede alimentar 30 cabras al año. La cabra come arbustos y la proporción de galones de leche por hectárea es veinte veces mayor que la de una vaca".
ASESORIA Y MONITOREO
A las familias a quienes se les prestan las cabras se les enseñan cómo hacer los establos con recursos del medio (con caña brava, bambú) y cómo las tienen que ordeñar.
Asimismo, con el excedente de la leche les van a enseñar a hacer queso.
"Va a llegar el momento en que podrán, incluso, pasteurizar la leche, mantenerla en frío, traerla al lugar de acopio y que se la vendan", manifestó el Presidente del Club Kiwanis de Panamá.
GRAN VALOR NUTRITIVO
Adicionalmente, informó que para los/las niños/as que no toleran la lactosa, la leche de cabra es una saludable alternativa ya que paralela a la leche materna es la que más nutrientes tiene.
Finalmente, dijo que este programa de cría de cabras se realizó hace 10 años en Costa Rica (con 40-50 mil cabras) y tuvo un gran éxito.