Muchas veces tendemos a cocinar siempre lo mismo (corvina, bacalao, sierra, cazón) y de la misma manera. ¿Pero sabía usted que en Panamá podemos encontrar más variedad de pescados y mariscos, que, por falta de conocimiento de dónde comprarlos o cómo prepararlos para que nos queden deliciosos, no los consumimos?
Es más, entre las diferentes clases de pescado que podemos encontrar en nuestro país están: róbalo, mero, salmón, lenguado, corvinata, guabina, pargo, cojinoa, sargento, corvina y bacalao. Con un poco de creatividad e imaginación, usted puede aprovechar al máximo todos los frutos que el mar nos ofrece y hacer de ellos reales exquisiteces.
4 cucharadas de mantequilla
4 cucharadas de aceite de oliva
2 dientes de ajo picados
4 papas grandes, peladas y en rodajas
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de pimienta negra
1 cucharadita de paprika
2 cucharadas de perejil fresco, picado
1 cucharada de hojas de menta fresca, picadas
En una sartén, caliente la mantequilla y el aceite a temperatura media. Ponga el ajo en la sartén y sofríalo por 2 minutos o hasta que se dore. Saque el ajo y bótelo. Ponga las papas en la sartén. Cocínelas, revolviendo ocasionalmente, por espacio de 8 a 10 minutos, hasta que ablanden y se doren.
Sazónelas con sal y pimienta. Saque las papas de la sartén y colóquelas en un plato de servir. Salpíquelas con paprika, perejil y la menta. Sirva caliente.
2 cebollas
3 dientes de ajo
2 cucharadas de almendras
4 tomates
1/4 taza de migas de pan
2.2 onzas de filete de mero
sal
pimienta
jugo de limón
1 cucharada de almendras peladas, ralladas y ligeramente tostadas
1 cucharada de perejil picado
Se pican las cebollas y ajos; se escaldan los tomates, se le quitan las semillas y se pican muy finos. En la olla se rehogan las cebollas y los ajos y, sin dejar de remover, se van añadiendo las almendras, las migas de pan, y por último, los tomates. Cuando todos estos componentes se hayan reducido a una masa espesa, se aparta del fuego. A continuación se lavan los filetes de pescado y se ponen en una olla. Se salan y se rocían con jugo de limón. Se tapa el recipiente y, una vez precalentado, se deja cocer a fuego mínimo durante 5-8 minutos. Se retira el pescado cuidadosamente y se reserva en una bandeja precalentada. Se vuelve a calentar el sofrito que se tenía preparado de antemano, con el caldo en que se ha cocido el pescado. Se sazona con sal y pimienta, y se rocía esta salsa sobre el mero. Se adornan con el picado de almendras y perejil, y se sirven inmediatamente. Como acompañamiento de este plato pueden servirse unas papas hervidas, con mantequilla.
El líquido en que se cuece el pescado debe ser escaso, ya que de lo contrario, el jugo sabrá a pescado y el pescado habrá perdido su sabor. Un pescado bueno y fresco necesita poca sal, por lo que es preferible ponerle poca y sobre todo condimente con especias, limones, cebollas, ajos y unos granitos de pimienta.
Los crustáceos y moluscos los puede preparar en agua salada hirviendo con unas ramitas de eneldo por unos cinco minutos, no los cueza demasiado pues se endurecen.
Si va a utilizar una tabla de madera para cortar el pescado y desea eliminar el olor que queda, lávela previamente con agua fría de esta manera el olor no penetrará desde el principio. Y en el caso del resto de los utensilios, lávelos primero con bastante agua de la pluma, y luego échele agua caliente, y además del detergente que utilice póngale un poquito de vinagre o jugo de limón y lave todo con cuidado.
La alcachofa procede de Persia y Turquía, y se cultiva, generalmente, en los países del mediterráneo, así como en Gran Bretaña y los Estados Unidos. La sal se empleó en la antigüedad como símbolo de hospitalidad. Se ofrecía a los huéspedes junto al pan.