Pese a sus crecientes polémicas con mujeres -la actriz Rosie O'Donnell, la periodista Megyn Kelly o la modelo Heidi Klum-, a Donald Trump le quedan algunas fans en el sector femenino. A su mujer Melania y su hija Ivanka -quienes opinan que el millonario no es en realidad un misógino, como sus polémicas transmiten-, se suma ahora una de sus antiguas amantes, aunque por motivos muy diferentes.
La modelo Sandra Taylor -chica Playboy y Penthouse- así lo asegura en declaraciones recogidas por The New York Post. Preguntada sobre las artes amatorias del millonario, asegura: "Oh, dios. Era buenísimo" en la cama. La modelo relata también cómo se produjo su encuentro con el millonario, allá por 1991. Al parecer, Trump la había visto en la portada de una revista y consiguió que su secretaria la localizase. Tras un paseo y una pizza, acabaron en el apartamento de la chica. Además del sexo, Trump le ofreció consejos sobre su carrera y una copia de su autobiografía, The Art of the Deal. Y parece que Taylor consiguió impulsar su carrera gracias a él: aunque la historia terminó tras un par de cirtas, poco después la chica aparecía en la portada de Penthouse con un gran: "La última fantasía de Trump".Donald Trump es 'buenísimo en la cama'