Nuestros patios, parques, avenidas, calles, están llenos de semillas de diversos árboles que día tras día caen en la tierra. Unas crecen y otras no. Sin embargo, pareciera que hubiera una intención especial por no arborizar o simplemente no existiera un interés por prestar atención a la urgente necesidad de mejorar nuestro medio ambiente y proporcionar así un mejor futuro para las posteriores generaciones.
Los Amiguitos de la Tierra, agrupación de niños organizada por la Fundación Shin-Matsu (Pino Nuevo), presidida por el Sr. Jorge Matsufuji, se encuentra trabajando árduamente en la siembra de árboles en distintos lugares de la ciudad capital y del interior con la idea de que la ciudadanía tome conciencia de lo delicado del tema.
Sobre el particular, el Sr. Matsufuji manifestó cierta preocupación por la falta de interés a nivel general porque los niños se esfuerzan en sembrar los árboles, y los ciudadanos los dejan morir.
Un ejemplo claro mostrado por el presidente de la Fundación Shin-Matsu, es la arborización de nuestras carreteras, en especial la autopista de Arraiján a Chorrera, que fuera inaugurada el 1 de junio de 1981, hace exactamente 18 años, pero "desgraciadamente desde entonces no se ha sembrado ningún tipo de árbol".
Los Amiguitos de la Tierra se preguntan "¿qué se hicieron los árboles que estaban antes de la construcción de la autopista Chorrera hacia el interior?, ¿será que el desarrollo de nuestro país originó la destrucción de los árboles?", dijo Matsufuji.
A lo que añade que la demanda automotriz crece enormemente creando congestiones en casi todas las avenidas de la ciudad capital, lo que trae como consecuencia un alto grado de contaminación.
El entrevistado agregó sobre lo agradable que es manejar en una carretera que a sus hombros posee frondosos árboles, con flores de colores vistosos y que además, proporciona sombra en caso de tranques.
La solución es tan sencilla, dijo Matsufuji. "Es necesario que la sociedad civil sienta que el problema es de todos y no de los grupos ambientalistas. Y si estas agrupaciones impulsan actividades, la ciudadanía debe darles seguimiento".
Es necesario que cada quien comparta con sus vecinos la idea de sembrar un árbol, en lo que se ha denominado "El arco iris del año 2000". "Así se tendrían miles y miles de plantones que serán sembrados en las carreteras con un ordenamiento de colores que irá de kilómetro en kilómetro, desde el amarillo del guayacán, el rojo de las acacias, el rosado del roble y otros colores. Y nuestras carreteras se verán pintadas en la época de la floración", enfatizó Jorge Matsufuji.
Otra de las ideas que proporcionó este creativo protector de la naturaleza es que si cada empresa interesada o que se encuentre a la orilla de la carretera Interamericana, se decide a confeccionar un afiche para promover esta iniciativa, puede colocar en el mismo el logo de su empresa y al mismo tiempo que se publicita, ayuda a crear un mejor ambiente.
Para personas como Matsufuji, trabajar con los niños es fácil, ayudar a conservar la naturaleza es fácil, presentar proyectos e ideas es fácil, lo difícil es comprender por qué la sociedad no les da continuación y no se preocupa por su entorno.
El Sr. Matsufuji terminó diciendo que los Amiguitos de la Tierra que, actualmente tienen cinco años, en el 2.020 tendrán 25 años y estarán muy orgullosos de haber sembrado un árbol con la ayuda de los demás patrocinadores y hablarán un solo idioma de ecología: Proteger muestro medio ambiente, ya sea no produciendo basura (reciclando), no contaminando nuestras aguas (no cuesta nada), eliminando los criaderos de mosquito, reforestando (ya que es un medio para salir de la pobreza y a la vez purifica nuestro aire). Todo esto beneficiará la industria del turismo en nuestro país porque tendremos la carretera más pintoresca de nuestro planeta, "es una tarea de todos y un desafío para el milenio".