El padre David Peralta, fue mayor encestador en las Olimpiadas México 68, con 217 puntos en 8 partidos. Ahora está retirado, pero dedicado a ser soporte en el ascenso de su hijo.
"Jair jugaba otros deportes, pero pesó más el baloncesto; ahora es armador de la selección nacional y me llena de orgullo", indica.
Con evidente satisfacción señala que cada vez que ve jugar a su hijo es como si estuviera en la cancha todavía.