Hacer de Panamá un gran centro cultural para propagar la música jazz y que los niños humildes encuentren en ella un canal para expresar sus sentimientos y se abran trocha en el mercado internacional son los principales objetivos del pianista y compositor panameño Danilo Pérez, fundador del Panama Jazz Festival.
Más de 15 mil personas, entre niños, jóvenes y adultos, se dieron cita en este gran cierre, en el que el plato fuerte lo dio el salsero Rubén Blades quien interpretó varios temas, todos con arreglos del también profesor del Berklee College of Music.

A las 9:05 p.m., el compositor de “Decisiones” subió a tarima después de una cálida bienvenida por parte de su homólogo Danilo Pérez. Los mismos contaron con la compañía del Panama Jazz Festival Big Band. “Hoy pasará algo tremendo. Por primera vez, Danilo Pérez y Rubén Blades estarán en la misma tarima. Y no sabemos si eso vuelva a pasar. Además, verán al poeta cantar jazz”, dijo el laureado pianista.
Cada composición fue ovacionada y cantada al unísono. ‘Patria’, ‘Pedro Navaja’, incluso el clásico tema ‘Starlight’, grabado hace 20 años por Blades en el primer disco de Pérez, en el que el poeta demostró versatilidad al cantar jazz. “Debemos apoyar la Fundación de Danilo Pérez y preocuparnos porque nuestros muchachos reciban becas completas”, enfatizó Rubén Blades.

Unos 2.5 millones de dólares se han destinado para mandar a jóvenes humildes a diversos institutos musicales, así lo confirmó Patricia Zárate, presidenta y esposa de Danilo Pérez.
Según los organizadores, cerca de 180 mil personas asistieron a los eventos alusivos al festival de jazz 2013 y, debido a la experiencia de los invitados, más de 300 grupos musicales están en espera de poder participar.
Algunas personas que hacen posible los diferentes proyectos
Muchas son las manos que apoyan a la Fundación Danilo Pérez, ubicada en San Felipe, y algunos son artistas internacionales que siguen brindando su incondicional apoyo y han sido denominados padrinos de esta institución. Uno de ellos es el pianista y jazzista cubano Chucho Valdés, quien donó el primer piano a esta fundación. El bajista John Patitucci ha mandado a elaborar instrumentos únicos para que los niños panameños más humildes puedan adquirir e incrementar sus conocimientos. Otra anécdota especial fue la vivida por el saxofonista y compositor Wayne Shorter. Al realizarle el pago de su presentación, en la primera edición del Panama Jazz Festival, decidió donarlo a la fundación.