Drew Barrymore confesó haber sufrido depresión pos parto cuando tuvo a su segunda hija, a diferencia de su primera hija, donde todo transcurrió con normalidad.
La actriz declaró a la revista People: “No tuve posparto con Olive (de 3 años), por lo que no entendía lo que era eso, yo estaba muy bien, pero la segunda vez fue diferente, me sentía realmente mal”.
Drew agregó: “Me sentía verdaderamente abrumada, muy mal, fue todo un reto para mí, un duro camino, pero se puede superar. Tomé muchas decisiones y cambié mi vida laboral para adaptarla a mi maternidad”.