Se encuentra justo en la mitad del mundo, en esa línea imaginaria que divide en dos mitades idénticas el globo terráqueo. Por eso la República de Ecuador se denomina así. Tomó su nombre a comienzos del siglo XIX de la línea ecuatorial que atraviesa su centro, una peculiaridad que le ha hecho atractivo para la gran mayoría de sus visitantes, y que les hace disfrutar todos los días del año de doce horas de luz solar.
Pero no sólo de la línea ecuatorial vive este país. Muchos han sido los científicos que se acercaron a Ecuador atraídos por la idea de que se encontrarían con el mayor laboratorio natural del planeta. El francés La Condamine, el alemán Alexander von Humboldt y los ingleses Charles Darwin y Edward Whymper publicaron varios libros sobre sus viajes por Ecuador y describieron el país como una tierra de animales fantásticos, volcanes nevados e impenetrables junglas amazónicas.
PARAISO DE AMANTES DE LA AVENTURA
Paraíso de ornitólogos, naturalistas y amantes de la aventura, la ciencia y el deporte, Ecuador y las Islas Galápagos son un destino cuya demanda crece año a año. La editorial española Anaya Touring acaba de presentar un trabajo con la información más actualizada sobre el país, en su colección "Guías Total", con la información más actualizada sobre este país, de las autoras Pilar Ortega y Esther Burgos.
La periodista Pilar Ortega y la documentalista Esther Burgos, aseguran que "el turismo en Ecuador supone un gran potencial económico por la riqueza y diversidad paisajística de su territorio: inmensas playas vírgenes, volcanes, la cordillera de los Andes, la Amazonia, las islas Galápagos...".
Efectivamente, Ecuador es un país pequeño pero muy diverso en áreas naturales. Los Andes de nieves eternas, la costa del Pacífico con sus inmensas playas vírgenes y la selva amazónica son sólo tres de los grandes atractivos de esta tierra, que, por si fuera poco, también posee un territorio insular, las islas Galápagos, donde Darwin estructuró su teoría de la evolución de las especies, y que se halla a mil kilómetros del continente.
La impresionante cordillera de los Andes divide el país en tres regiones bien diferenciadas: la costa llana, la sierra montañosa y el Oriente con la jungla amazónica. Lo más impresionante de esta fantástica cordillera son las cumbres de nieves perpetuas, una ruta que Alexander von Humboldt denominó "la avenida de los volcanes" y de la que forman parte, entre otras cumbres, el Chimborazo, la montaña más alta de Ecuador (6.310 metros), y el Cotopaxi, el volcán activo más alto del mundo con 5.897 metros.
GENTES DE TRATO FACIL
Los ecuatorianos son gente de trato fácil y agradable. Muchos son descendientes de los españoles que llegaron a América y otros son aborígenes, muchos de los cuales hablan el quechua y conservan tradiciones que se remontan a la época precolombina.
El clima de Ecuador varía según se modifica la altitud y fisonomía de la zona. Las tierras bajas de la costa y la Amazonia son calientes y húmedas (por encima de 25 grados centígrados), las Islas Galápagos tienen un clima cálido y seco, y en la cordillera de los Andes, el clima recuerda al de la época primaveral, con temperaturas moderadas durante el día y frescas por la noche.
Las diversas zonas ecológicas del país permiten también una gran riqueza de flora y fauna silvestre, y así, por ejemplo, de las 2.600 especies de aves que existen en el mundo, 1.500 se hallan en Ecuador.
El país está dividido en 22 provincias, muchas de las cuales llevan el nombre de montañas (Chimborazo, Cotopaxi, Pichincha), o de ríos (Guayas, Napo, Esmeiuldas). La capital es Quito, que se encuentra a una altitud de 2.800 metros, rodeada de volcanes de nieves eternas y encerrada entre dos pliegues de la cordillera de los Andes. Por eso la ciudad, con 1.800.000 habitantes, ha tenido que crecer a lo largo, y por eso también tiene ya más de 42 kilómetros de longitud por tan sólo seis de ancho.
Desde Quito es muy sencillo llegar hasta Otavalo, donde los sábados se celebra el célebre mercado indígena al que llegan turistas de todo el mundo.
CUENCA, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
La ciudad de Cuenca, considerada como la más hermosa reliquia colonial de Ecuador, indica el comienzo de la sierra meridional, una remota región con las únicas ruinas incas que existen en todo el país. Recientemente ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
La costa, bañada por las cálidas corrientes marinas del norte del Pacífico, se halla a tan sólo veinte minutos de vuelo al oeste de Quito. Y las zonas septentrional y meridional de Ecuador se hallan salpicadas de confortables lugares de reposo a donde algunos turistas llegan directamente sin pasar por la ciudad tropical de Guayaquil.
La Amazonia ecuatoriana es pequeña comparada con las vastas junglas del Brasil, pero su estado de conservación es superior a aquéllas. Está habitada por seis grupos étnicos principales, el mayor de los cuales son los quechua (60.000 personas), seguidos por los shuar (40.000), los achuar (5.000), los huaorani (1.000), los siona-secoya (650) y los cofán (600).
Por último, el archipiélago de las Galápagos, que recibe su nombre de las pesadas tortugas gigantes que viven en estas islas, constituye un auténtico paraíso para los naturalistas y para los amantes de la vida animal en general. Un destino turístico por excelencia que, además, ya es Patrimonio Natural de la Humanidad.
La guía de Ecuador e Islas Galápagos ofrece la información más actualizada sobre el país, además de abundantes datos sobre hoteles y gastronomía. Por supuesto, incluye todos los servicios turísticos de los que el viajero puede disfrutar.