El escritor Jorge Edwards recibió del rey Juan Carlos de España el premio Cervantes de Literatura 1999 y se convertió en el primer autor chileno que recibe el galardón más prestigioso de la lengua española.
El escenario de la ceremonia de entrega del premio se dió el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares (localidad natal de Cervantes a las afueras de Madrid), donde desde 1976 han sido homenajeados los más altos representantes de las letras españolas.
El autor de "Persona non grata", "Los convidados de piedra" y la reciente "El sueño de la historia" fue galardonado en su calidad de latinoamericano "universal y comprometido" que ha cultivado "con maestría" todos los géneros, afirmó el jurado en diciembre pasado.
Edwards, que debe el apellido a un tatarabuelo inglés llegado a Chile en 1808, fue elegido frente a una larga lista de autores entre los que, una vez más, no estuvo el colombiano Gabriel García Márquez, que decidió no aceptar más premios tras recibir el Nobel.
El escritor peruano Mario Vargas Llosa, que recibió este premio en 1994 y formó parte del jurado, consideró que el premio servirá para difundir la obra de un escritor de "innegable talento" que no había obtenido el reconocimiento ni los lectores que merecía.
Edwards es, además de "un excelente cronista" y de un intelectual "que ha rehuido siempre del espectáculo", autor de una obra "varia, plural, muy coherente y muy castigada", con una pr "concisa, sin luminosidad, pero muy rica y muy profunda", dijo Vargas Llosa.
Hasta la fecha, han obtenido el "Nobel de Literatura en español" doce españoles y once hispanoamericanos, y Jorge Edwards (Santiago de Chile, 1931) será el primer chileno en una lista insigne en la que figuran Jorge Luis Borges, Octavio Paz o Camilo José Cela.
Tradicionalmente, el Cervantes se entrega el 23 de abril, en el aniversario de la muerte del autor de "El Quijote", pero la coincidencia de la fecha este año con un domingo, obligó a trasladar la ceremonia a las 12.00 hora local (10.00 GMT) de ayer lunes.
En una reciente entrevista, Edwards manifestó que en Alcalá de Henares pronunció un discurso "muy sintético", porque no queria "dar la lata", en el h que habló de sus inicios en la literatura y de cómo el panorama actual de los escritores en castellano.
Este escritor tardío, que ejerció la carrera diplomática después de fracasar como agricultor y que fue amigo de Pablo Neruda, reflexionará sobre "qué significa escribir en español y, sobre todo, que significa escribir en español allá (en América Latina)".
Su intención es recibir el premio Cervantes (que tiene una dotación económica de 90.000 dólares) defendiendo que existe una "literatura en español", al margen de localismos, a pesar de que "a veces una lengua común desune más que une".
Hace menos de un mes, presentó en Madrid su última novela, "El sueño de la Historia", en la que recrea el pasado colonial y dictatorial de Chile, país del que se tuvo que exiliar tras el golpe militar de 1973 dirigido por el general Augusto Pinochet.
En ella pone sobre el papel el paralelismo entre el pasado colonial y dictatorial de su país, un ejemplo, subrayó, de que "la historia se repite, a veces de forma fantasmagórica".
Edwards fue una de las catorce personas del Comité de Elecciones Libres que organizó el plebiscito que derrotó a Pinochet en 1988, y prefiere mirar al futuro de Chile, un país en el que "Pinochet es un ser acabado y moralmente condenado (...), un ser del pasado".
Sólo se permite concesiones con el pasado a la hora de recordar sus inicios con las letras: "Cuando comencé a escribir y conocí a Neruda yo era un chico de 20 años.Ser escritor en Chile y llamarse Edwards es muy difícil, me dijo.Yo acepté la dificultad".