Cada vez son más las mujeres que realizan múltiples tareas: hacen labores domésticas, cuidan de sus niños y a la vez trabajan, actividades que las llevan, en algunas ocasiones, a descuidar su imagen.
En este contexto, donde el tiempo para el cuidado personal cede a favor de dichas tareas no es posible que ellas logren un estilo de vida activo y saludable.

Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) alertó que, a pesar de la creciente inserción laboral femenina en la región, la percepción de que las mujeres siguen siendo las responsables de las labores domésticas no ha cambiado.
De esta manera, al añadir las horas de trabajo no remunerado adicional en el hogar, la jornada total laboral diaria se vuelve más extensa para las mujeres.
De acuerdo con la nutricionista Yadyra Cortés, “con una buena planificación es posible que la mujer trabajadora y jefa de hogar logre un estilo de vida saludable que incluya una alimentación balanceada y actividad física”.
¿Cómo organizarse? “Para mí, lo más difícil es sacar el rato para organizar las comidas, soy madre, esposa, trabajo y también estudio Derecho en las noches. Mi esposo comparte las obligaciones del hogar, pero a veces siento que no estamos preparando alimentos balanceados para la familia”, comenta la relacionista pública, María Salazar.
Una de las principales recomendaciones de la nutricionista Cortés es planificar las comidas con antelación y cocinar una vez al día, para ahorrar el tiempo que esta tarea requiere.
“A mí me sirve cocinar las tres comidas del día en la mañana, antes de salir a trabajar. Me levanto temprano, hago el desayuno, almuerzo y cena, en 1 hora y media. Luego, cuando mis hijos llegan del colegio, nada más tienen que recalentar el almuerzo y lo mismo para la noche. Hay que ser práctico”, mencionó Martha Samaniego, recepcionista y madre de dos adolescentes.
Según la nutricionista, el fin de semana es también un buen momento para preparar el menú de la semana, cocinar y congelar comidas para la semana siguiente. Además, recomienda variar el menú con enlatados y comida congelada lista para preparar.
Sumado a esto, la profesional indica que una alimentación equilibrada y balanceada debe incluir las cantidades adecuadas de cereales, leguminosas, frutas, verduras, lácteos, carnes, pescados, aceites y grasas, así como una adecuada hidratación.