La desnutrición o las anormalidades genéticas, podrían afectar el desarrollo normal de un bebé en los primeros meses de vida.
Iván Sierra, pediatra neonatólogo, afirma que la estimulación temprana ayudará al médico y a la madre a llevar un control y detectar a tiempo posibles trastornos.
Además, permitirá que la madre y los demás miembros de la familia alienten las habilidades del pequeño.
Este proceso consiste en la observación de la conducta, a través de ejercicios visuales y de audición.
"No obstante, los ejercicios se realizarán tomando en cuenta la edad del pequeño, pues no podemos esperar que camine si aún no logra sentarse", comenta Sierra.
Incluso un especialista enseñará a la madre a darle masajes que lo ayuden en el desarrollo de los músculos.
Sierra sugiere que el infante tenga una habitación estimulante, con música clásica, decorada con figuras geométricas y en colores vibrantes.
Es recomendable que la madre lo tome en brazos y lo acaricie; así como hablarle o cantarle a cada momento para estimular su aprendizaje y hacerlo sentir seguro, señala el pediatra. La estimulación temprana incita a descubrir y probar.