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El absurdo machismo que divide a los hogares

La violencia intrafamiliar es un tema de Estado. En esta fecha es propicio reflexionar sobre otras formas de violencia en contra de las mujeres. Por ejemplo el alarmante número de mujeres contagiadas por el SIDA.


HABLAR DE la mujer es pensar en procreación, amamantamiento, y producción de la fuerza de trabajo. Pero a la vez es observar un rostro maltratado, marginado y nostálgico a causa de las múltiples manifestaciones de violencia.
Los orígenes de la violencia cotidiana, a que se ven sometidas las mujeres, se pierden en los pliegos de la historia, escrita sólo por los hombres.
El tiempo no se detiene. En la época romana el hombre tenía derecho sobre la vida y la muerte de cada uno de los miembros de su familia.
En el Código Ruso se establecía que "...la mujer debe obediencia sin límites y debe mostrarle toda complacencia y apego".
El Código Napoleónico de 1805, inspiración para la mayoría de las leyes occidentales, sustentaba las ideas de Napoleón, el cual decía:" La naturaleza quiso que la mujer fuera esclava...son nuestra propiedad...nos pertenecen, tal como un árbol que pare frutas pertenece al granjero".
Sin embargo, en los años ´60 y ´70 el movimiento feminista impulsa una fuerte ofensiva de denuncia. Se publican las investigaciones de antropólogos, sociólogos, científicos y estudios que incorporan el sentir de las mujeres.
Desde la IV Conferencia de Beijing, los Estados partes concordaron en afirmar que "la violencia contra la mujer impide el logro de los objetivos de igualdad, desarrollo y paz; viola y menoscaba su disfrute de los derechos humano y las libertades fundamentales".
La puesta en escena de la violencia intrafamiliar como un problema de salud pública, obliga a redefinir el concepto de Derechos Humanos y la responsabilidad tanto de los Estados como de la ciudadanía.
Hoy, 25 de noviembre, Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres, es un llamado de atención, frente al atentado que se hace a las que sufren diferentes formas de violencia, las cuales le van afectando en su bienestar, su seguridad, sus posibilidades de desarrollo personal, familiar y el disfrute de una sana afectividad.
La integración de los derechos de las mujeres dentro de los mecanismos de los derechos humanos y el nombramiento de una Relatora Especial sobre Violencia contra la Mujer, ha obligado a los países a crear alternativas de vigilancia y sanción a este delito, mientras que en todos los países del continente siguen aumentando los casos de violencia.
El volumen de la inversión de los países en la atención de los problemas de violencia, tanto en el sector salud, judicial y otros ha generado fuertes controversias.
Pero para Monseñor Rómulo Emiliani, el problema de la violencia en contra de la mujer sólo tiene un nombre, "el absurdo machismo, provocando una marginación del sexo femenino por generaciones".
"En la medida en que se entienda que todos somos iguales, hombres y mujeres posiblemente tendríamos una mejor sociedad".
Gracias a la mujer se tiene un rostro más humano de la vida. Ellas han demostrado capacidad, fortaleza y habilidad teniendo presencia durante los momentos difíciles hasta lograr un importante protagonismo, sostiene el religioso.
Rescatar el sentido del Dios auténtico sin caer en fanatismos, es el mensaje que envía Monseñor Rómulo Emiliani para eliminar todas las formas de violencia no sólo en contra de las mujeres sino de toda la humanidad.
La violencia contra la mujer es un problema social que hay que combatir, porque de lo contrario continuará sembrando el dolor y dejando huellas imborrables en la vida de millones de mujeres que por temor a quedar desamparadas, por falta de respaldo social y debido a que tienen una autoestima baja, siguen siendo avasalladas, irrespetadas y mantenidas en un abismo profundo.
Cuando hay conflictos entre la pareja y la mujer es víctima de algún abuso o maltrato, ella no es la única que resulta afectada. También los niños sufren los efectos de este problema social que debe salir de las cuatro paredes.
Así les consta a Lizeyca Villamil, terapeuta quien trata casos que demuestran el alcance de la violencia intrafamiliar. También, la Licda. Mercedes Ruíz, directora de la Clínica Psicológica y de Terapia Familiar de la Universidad Santa María La Antigua, USMA.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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