Los expertos examinaron los factores que contribuyen en que los menores tengan sobrepeso en su juventud, incluyendo a 6, 400 niños.
La investigación, presentada en la Reunión Anual de la Asociación de Sociología Americana en Filadelfia, constató que cuando los niños crecen en un ambiente con malos hábitos alimenticios y formas de vida sedentarias, sumado al exceso de televisión y videojuegos, tienen un 33.3% de más probabilidades de llegar a ser gordos u obesos cuando adultos jóvenes.
Se considera que existen malos hábitos alimenticios cuando los padres no ejercen control sobre la dieta familiar y en algunas ocasiones está permitido saltarse el desayuno.
Según la socióloga Ashley Fenzl Crossman, autora del estudio, "el desayuno es el menú del día más importante para controlar el peso durante la vida".
Además, la cantidad de tiempo que el niño es sedentario también es un elemento que ayuda a predecir la obesidad.
Según los especialistas, la clave está en entusiasmar al niño a que practique alguna actividad física, como deportes o participación en escuelas de verano o invierno.
Asimismo, es recomendable que realice actividades que lo alejen del sedentarismo, como participar en los scouts o hacer trabajos voluntarios.
Pasan quince minutos y es entonces cuando aparece el bus. Las recoge y las lleva a la sala de visita donde verán por fin a los detenidos.