Beneficioso
- El pintor Mayo Hassán opina que el niño es como una cajita de sorpresas y a través de la pintura es capaz de expresar un cúmulo de sentimientos.
- La pintura le permite apreciar la naturaleza, valorar el ambiente que lo rodea, ejercitar su libertad de expresión y el cerebro para imaginar y crear.
- También el trabajo con pinceles y lápices facilita el manejo de la mano y algunos hasta corrigen su escritura.
- Los niños más pequeños sienten una satisfacción inmensa cuando toman un lápiz y empiezan a hacer toda clase de garabatos en papel o en la pared y no se les debe fomentar la libre expresión y dejarlos crear su arte.
- Los psicólogos descubren o “leen” datos útiles en los dibujos infantiles.
Los espejos se emplean para verse la cara; el arte para verse el alma, afirmó el escritor irlandés George Bernard Shaw (premio Nobel de literatura en 1925).
El fin de semana pasado en el proyecto “Walk the chalk” (La ruta de la tiza), en Bella Vista, niños, adolescentes y adultos usaron la pintura como vehículo de expresión y catarsis.

Gracias a esta feliz iniciativa tuvieron la oportunidad de desarrollar habilidades pictóricas por cuenta propia unas veces y otras con la guía de artistas locales que les sirvieron de facilitadores para que den rienda suelta a su creatividad.
En este proceso creativo la tiza era el instrumento para producir arte. Eso sí, cada artista elegía los colores de su predilección.

De todas formas, la policromía se hizo presente en las distintas obras.
El punto de partida de “La ruta de la tiza” fue el parque Andrés Bello en Vía Argentina, donde grupos familiares se concentraron y si no, todos los miembros procedían a pintar, los más chiquitines no se hacían de rogar y empezaron, manos a la obra. Allí pudieron interactuar y darse gusto creando mucho arte abstracto.

Además de favorecer este acercamiento al arte pictórico, se fomenta la distracción en familia y como las mascotas no iban a quedarse solas en casa, también observaban a los artistas.