Jóvenes artistas cubanos muestran, desde ayer en la X Bienal de La Habana, una obra muy política, con opiniones sobre la revolución aliñadas con grandes dosis de humor, imaginación y el ánimo de reivindicar el derecho a sentirse oídos.
Una máquina de feria con una tenaza mecánica para extraer muñecos de Fidel Castro de una urna de vidrio, juegos de palabras con títulos del diario oficial Granma, y pegatinas con logotipos de asociaciones oficiales cubanas (como el sindicato único) en forma de marcas comerciales, son parte de la muestra "Estado de Excepción".
Casi medio centenar de jóvenes se adentran con su particular visión en temas como la salud, la educación, la propaganda o el deporte, en todo tipo de formatos que van desde el audiovisual al “collage”.
Los artistas son, en su mayoría, estudiantes del Instituto Superior de Arte y todos forman parte de la Cátedra Arte de Conducta de la reconocida artista cubana Tania Bruguera, que puso a caminar en silencio este espacio en 2003.