En una celda de máxima seguridad en Lima, Perú; allí se encuentra el artista panameño Pacífico Castrellón, quien desde hace ocho años está detenido en esa cárcel, presuntamente por terrorismo y por ser miembro activo del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA).
Anteriormente, Castrellón había sido condenado a 30 años de prisión, producto de un juicio militar en el que no tuvo derecho a defensa, bajo el gobierno peruano de Alberto Fujimori. Sin embargo, luego de que cayera la dictadura, este panameño logró que se anulara aquel juicio militar, por lo que desde hace ocho meses su caso se encuentra en una sala civil, en espera de que a mediados del mes de enero se le lea una nueva sentencia.
La diferencia es que esta vez está bajo la defensa de un abogado y dependiendo de la conciencia de tres jueces, quienes tendrán que decidir cuál será su futuro.
Pero, más allá de un hombre atribulado por su experiencia, aunque positivo en cuanto a su futuro, en aquella celda peruana se aloja un gran artista que dio sus primeros pininos entre los once y doce años; tanto es así, que antes de salir de Panamá participó en varias exposiciones colectivas y hasta presentó dos exposiciones individuales en nuestra desaparecida Galería Anonimous, con una producción totalmente hecha en la cárcel.
Lo cierto es que, aunque al entrar en este último juicio disminuyó su producción pictórica debido a la tensión, en este momento ha decidido intensificar su trabajo artístico para presentar una nueva exposición en Panamá.
Según Castrellón, para ella trabajaría tanto el óleo como el acrílico, con una temática basada en el hombre, con un aspecto bastante figurativo. De la misma forma, explica que aunque por las influencias del Perú tiene tendencia a oscurecer, trata de no alejarse mucho del color y ser fiel a la influencia panameña.
Anteriormente Castrellón, motivado por su amarga experiencia carcelaria, reflejaba sus sentimientos en la pintura, pero en este momento asegura que esto ha ido cambiando gradualmente, por lo que ahora está tratando de hacer una pintura completamente alejada de esa temática.