Con poco en común excepto su calidad y popularidad, Marc Anthony, Marco Antonio Solís "el Buki" y Laura Pausini dieron un gran epectáculo al interpretar sus mayores éxitos ante más de 15 mil fanáticos, en uno de los mejores conciertos del año.
Cada estrella, por los millones de discos vendidos, el estadounidense, el mexicano y la italiana, trajeron (en la noche del lunes) a Miami su gira "Juntos en Concierto" que iniciaron este mes en California y con la cual recorrieron las principales ciudades de Estados Unidos.
Con capacidad para casi 20 mil personas, la Arena American Airlines lució prácticamente llena para la función compuesta por tres espectáculos diferentes a cargo de ídolos considerados entre los mejores en su género musical.
En la gala que se extendió por tres horas y media, entre el público destacó la presencia de Adolfo Angel "El Temerario" y más tarde la de Jennifer López, quien bailó y cantó los hits de su esposo Marc Anthony.
El show arrancó con el pop europeo de Laura Pausini, cuya potente voz y simpatía conquistaron al público, en su mayoría latino. "Ayer tenía un poco de fiebre y un poco de miedo de cantar esta noche en Miami", explicó.
Vestida con pantalones negros y blusa sin mangas, Laura subrayó que ella, Marc y Solís son tres artistas "que se respetan y se quieren" y agradeció que los latinos la admiren a pesar de no haber nacido en América.
Luego de un receso de 15 minutos entró Marco Antonio Solís, "el Buki", quien inició su show de una hora con su tema "El peor de mis fracasos".
Después de otro receso tocó el turno a Marc Anthony, quien causó el mayor revuelo.
Durante su espectáculo, sus fanáticos cantaron y bailaron al ritmo salsero de "Valió la pena", "Si hubo alguien", "Envidia", "Ahora quien", "Señora" y "Te conozco bien".
Mencionó el caso de Curundú donde los funcionarios llegaron hace poco a hacer reparaciones y extrajeron hasta estopa de coco y "se sabe que no hay sistema en el mundo que aguante eso".
A su juicio, "en El Chorrillo existe el daño porque se trata barrios populares que no cuentan con trampas de grasa y por ende, tributan la grasa en el sistema y lo obstruyen".
Las tuberías tienen un diámetro limitado, si le echan gran cantidad de sólido no hay forma que trabaje bien.
Es la demora lo que incomoda a los moradores de estas comunidades, ya que cuando la salud humana está en peligro, "la paciencia se pierde y las esperanzas se ahogan".