Así como el Canal de Panamá fue el fruto del esfuerzo mancomunado de varias culturas, la Balboa Union Church, nació gracias a que cristianos/as de diversas denominaciones religiosas radicados en la ex Zona del Canal concibieron un sueño, defendieron su idea, ganaron voluntades y fondos para llevarla a la realidad.
Recordaron los inicios, la Licda. Patricia M. Thomas, explicó que inicialmente, estos cristianos norteamericanos se reunían en casas y edificios públicos. Pronto incrementó la cantidad a tal punto que sintieron la necesidad de una permanente casa de adoración. Las autoridades en la entonces Zona del Canal aprobaron la petición de tierras y fue así como nació la Balboa Union Church en un momento y año de crucial importancia en la vida de Panamá y los Estados Unidos: 1914.
De esta forma la "Octava Maravilla del Mundo" y la Balboa Union Church comparten estos momentos históricos de principios del milenio, cuando lejos de la patria, en suelo extraño, en una cultura desconocida norteamericanos de otrora que vinieron a trabajar en la vía acuática tuvieron que enfrentar también los riesgos de derrumbes, la fiebre amarilla, malaria y otros males tropicales. Y la fe fue su tabla de salvación.
Ambos, el Canal y la Balboa Union Church han cumplido una loable función: De actuar como lazos interculturales. De servir el uno de soporte al comercio mundial y la iglesia, como organismo que aglutina la solidaridad cristiana con el pegamento del amor hacia el prójimo y hacia Dios, Nuestro Padre y su hijo Jesucristo.
Los miembros del Consejo General que rige esta organización eclesiástica son: Patricia M. Thomas, Claudio Betts, Roy Smith, Walter Borer, Pat (Warren ) Gerhart, Anita Behn, Mildred Reitz, Martha Maduro, Marge Gerhart e Inez Clark.
Tal como alguien escribió con tino: "Por más de noventa años, el magnífico gótico que alberga a la Balboa Unión Church, ha sido tanto un monumento histórico y más significativamente, un símbolo de cooperación cristiana en este Puente del Mundo. Durante muchos años, la congregación llenaba el santuario a capacidad durante los servicios de adoración, mientras que los edificios adyacentes eran utilizados para los diversos programas educativos de la iglesia". Ciertamente que con la reversión del Canal de Panamá a Panamá, se ha reducido el número de feligrreses que asisten a los cultos, pero de manera alguna la labor social que llevan adelante en distintos puntos del país..